Ha pasado algún tiempo ya, pero el espíritu sigue tan vivo como el primer día. En las navidades de 2008 Arroyo Arroya Producciones perpetró una de sus más ambiciosas creaciones. Entre ‘El niño de la voz celestial’ (Juanba), ‘El mago de los teclados direccionales’ (Xarly Flow) y ‘El Paco de Lucía del Algarrobillo’ (servidor) compusimos el ya himno "40 años cagando sangre", ayudados como no podía ser de otra forma por el mejor equipo técnico de toda la provincia de Córdoba.Ahora en el verano de 2010, más de año y medio después, el tema sigue estando en lo más alto del panorama de Las Siete Villas. Su impacto en la escena social y musical ha superado con creces las espectativas de sus creadores. La mayor parte de los jóvenes conocen la tonada. Me han contado que el tema se ha interpretado en los locales de moda de Pozoblanco y alrededores. Incluso he llegado a escuchar que, en aparente contradicción, hasta las pandillas más canis llevan la canción en sus terminales móviles.
Hoy me gustaría aprovecharme de la tesitura y explicar algunos de los entresijos de la canción. Son muchas las personas que se me han acercado en este año y medio preguntando por el porqué del título. Es evidente que existe una clara disonancia entre un título tan obviamente escatológico y el contenido del tema, que poco tiene que ver con lo que previsiblemente se espera de un título así.
Puede que me bailen los detalles (y aquí los corregiré si alguno de mis congéneres goza de mejor memoria que este olvidadizo zagal), pero sí que conozco en profundidad el fondo mismo de la cuestión.
El caso es que todo comenzó cierto viernes o sábado cualquiera en el que uno de los miembros de mi pandilla alegó un problema de almorranas anales para no darlo todo en el fin de semana. Todavía faltaban unos siete meses para que 'El Gran Castilla' acuñase el término “pestecilla”, así que el rencor hacia esta persona fue creciendo sin ninguna vía de escape posible. Ninguna, salvo la composición de un buen temita navideño, obviamente. Además, como deberíais saber a estas alturas, este de las almorranas es motivo más que suficiente para que la maquinaria de Arroyo Arroya se ponga en marcha rumbo a una nueva creación.
Esa fue nuestra verdadera motivación inicial.
Con todo esto despejamos nuestras agendas y nos dimos cita una vez más en los ostentosos estudios Arroyo Arroya. Guitarra en mano, y con la punta del lápiz más afilada que nunca nos sumergimos en la composición del tema. Pero cuando empezaron a sonar los primeros acordes un azote de humanidad recorrió nuestras personas y decidimos indultar al pilaresco miembro de nuestra compaña. A pesar de ello creímos que no carecería de jocosidad el amilanarlo a través del título (lo que a la postre se ratificó cuando en unas declaraciones el individuo en cuestión afirmó: "Illo, cuando vi el título dije 'esta va para mí como la hostia'").
Llegados a este punto queda clara la procedencia del "cagando sangre" pero, ¿de dónde salen los '40 años'? No podría explicarse sin antes realizar una ligera puntualización. Si no completamente, el grueso de la canción fue compuesta con anterioridad a la fijación del título. Así podemos enteder que los ’40 años’ no son más que un yerro de los ensayos, en los que llegado el momento donde Juanba debía entonar ’40 pavos’ se marcó un absurdo ’40 años’.
Y esto así, nos hizo gracia.
Pero probablemente aún os quede al menos una importante duda. ¿Por qué nos viene este simpático mozalbete después de año y medio con esta curiosa a la par que impertinente explicación? Cuando escuchen lo que les tengo que decir entenderán la pertinencia y todo quedará en curiosa salvedad.
Señoras, señores, tengo el honor de presentarles el primer documento audiovisual oficial que recoge "40 años cagando sangre" en riguroso directo, entonado por sus tres creadores originales y acompañados por la genial banda de la que son miembros el maestro Antonio Bautista, el genio David del Rey y la dotada dupla de sangre Herres Mayúsucula y Minúscula.
¡Avanti con la guaracha!

