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domingo, 7 de noviembre de 2010

Pizarras, trifásicos... y un par de cartulinas

Tuvimos ayer una tarde chusca en mi piso. Eva, mi nueva pisañera, decidió iniciar una peregrinación a un establecimiento regentado por chinos que hay cerca de casa. Lo que en principio iba a ser una visita rápida y casual terminó por convertirse en un compendio de idas y venidas que nos mantuvo entretenidos.

El primero de los viajes lo realizó ella. Yo me limité a encargarle un ladrón trifásico (que desde que he descubierto que se llaman así no paro de repetir la palabra siempre que tengo ocasión). La cuestión es que volvió de comprar al cabo de una media hora y trajo consigo, además de otros enseres de manualidades y decoración, una pizarrita de estas de rotula.

La idea me caló pronto, así que minutos después me dispuse a comprarme una propia, además de otro ladrón trifásico. Por si acaso. Al instante mismo de que la pizarra de Eva fue pegada en una de las paredes de su cuarto, se podían leer ya varios millares de 'cosas por hacer'. Así pues, esta vez recibí yo el encargo de comprarle a ella una segunda pizarra.

Cuando llegué al chino no logré encontrar el modelo de pizarra que Eva había comprado, así que me decanté por otro con un bordecito de madera molongo molongo. Además, compré otro trifásico y unas cartulinas que me entraron por el ojo y que ya veré qué uso les doy.

Una vez en casa, con la segunda compra hecha descubrí que, al parecer, Eva odia la madera. Esto provocó un tercer y definitivo viaje con el único fin de descambiar la pizarra con borde de madera (como la mía) por otro más simple y moderno. Y es que Eva es simple pero muy moderna.

Y así echamos la tarde.

El resultado de todo esto es que justo en frente de mi escritorio ahora tengo instalada una pizarra de dudosa calidad y cuya utilidad queda en entredicho. En cualquier caso, aquí os la presento.



Con respecto al vídeo solo me queda añadir un par de cosas. La primera es que he usado vilmente la técnica de Álvaro Carmona. La segunda es que hay un yerro en el título de la canción de Pájaro Sunrise: es "Beggar/Lover", con erre final angolsajona ahí güena.

Sed felices.