domingo, 31 de diciembre de 2006

martes, 28 de noviembre de 2006

Feliz en mis días



Hubo un tiempo en que te sentía cerca. Parafraseo aquel "de un tiempo perdido". Tiempo que he perdido en el recuerdo, todo ese cúmulo de valores con sentido que han sido desterrados al trastero, empacados en el recuerdo y rodeados por una telaraña tejida por el olvido del tiempo.

Cuan añoro la forja de mí mismo. Cuan añoro aquellas tardes de verano correteando por una azotea cuyo máximo exponente era el rojo de las puertas metálicas y el crujiente suelo. Recuerdo haber mirado el cielo desde allí, y también los tejados de mi ciudad, y el patio de mi vecina. Recuerdo haber cumplido años, haber llenado el suelo de bolsas de plástico, de ir tras la pelota del futbolín, de corretear por las escaleras, que por un día fueran el sitio más especial de la tierra. Recuerdo ver la mesa desdoblada por tan solo un día, y el techo lleno de globos. Recuerdo aquellos pequeños platos de gominolas que esperaban un año cerca del baúl de las galletas. Cuan añoro el baúl de las galletas, las mañanas con prisas, aquel asqueroso brebaje que me provocaba las primeras desestabilidades estomacales antes de partir hacia un enorme palacio del que solo recuerdo un árbol de navidad aprisionado entre las cristaleras, cuando el frío nos encerraba dos semanas en casa siendo feliz en la soledad de cinco años y en la compañía de los que restan. Aquel helicóptero de juguete que perdí en unas vacaciones. Aquella bolsa de patatas que me robó un mono en Gibraltar. Aquella camiseta marinera de tirantes que me envainaba antes de retozarme en las playas de la Línea. Añoro las enormes gafas de sol. Añoro ver a mi padre preparar en un cortijo que apestaba a pintura su traje de carnaval. Añoro aquellos trajes, aquel día de caseta familiar. Añoro llegar a casa y atravesar el interminable pasillo, girar la segunda puerta a la derecha y pasar unas horas saltando en la cama de papa y mama. Añoro el suelo blanco y negro. Añoro los muebles blancos y negros. Cuan añoro un osito con mochila que compañía me hacía cuando el salón de casa rebosaba con jóvenes visitas que se cuestionaban a base de tarjetas. Añoro la litera, y mi hermano durmiendo debajo. Añoro no tener una habitación propia. Añoro aquel enorme árbol plantado en la puerta de casa que daba sombra a nuestro balcón y un buen día de colegio me levanté y vi caído por culpa del viento a escasos centímetros de la cabecera de mi cama. El cuadro de contadores debajo de las escaleras, allí es dónde guardábamos las bicicletas, me pasé una vida deseando que se convirtiese en un ascensor para no tener que subir las escaleras hasta casa. Añoro llegar del colegio y tener que entrar en casa de la vecina para hacer uso de unas llaves que cuidadosamente habían sido colocadas ahí...

Lo echo de menos, si. Echo de menos saber quién soy, qué es lo que busco y lo que no. Creer que simplemente las cosas van a salir bien, porque bien han sido preparadas. Tener confianza en ti, sobre todo eso, lo echo mucho de menos.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Mi primera decepción consumista


Me estoy dando cuenta que estamos sumergidos en una sociedad que nos supera, su poder de seducción es infinitamente cruel. Quizá suene a trillado, pero es que es "pa" quedarse diciendo: "Hay que ver coño, soy un mochuelo-borregoide". Terminaron los tiempos de rebelión baby, hoy hasta para manifestarse hay que pedir cita previa. Estamos controlados en la medida de lo imposible (más de mil cámaras velan por tu servidumbre), nos han hecho creer que contamos con libertad y libertad tenemos, libertad para ser gilipollas.

Hoy mismo he sido consciente una vez más de ello. Resulta que desde pequeñito me inculcaron el inmaculado valor de la limpieza (niño dúchate, niño lávate los dientes). Pulcro de mí, a la mínima estoy ahí embadurnándome. Se ha convertido en imperativo. Antes de comer, ya se sabe, a lavarse las manos, y yo no soy menos. Cada día receta del Dr. Sociedad, lavarse las manos antes de cada comida. Así sea. Es llegar la hora de la comida y acudo sin demora al cuarto de baño, me doy una buena refregada con el jabón comprado en sepa Michael Jordan qué herbolario (porque veo extraño que ese jabón provenga del Carrefour vaya), enjuague y secada. Pues bien, estaba yo tranquilamente pensando en lo ridículo que estaría con un abrigo de piel de diplodocus que vi hoy en un escaparate, cuando de repente mi compañero ha irrumpido en la habitación nº 02 con el susodicho jabón y me articula: "Mira tío los ingredientes". El dibujo que se ha rubricado en mi rostro no tiene precio contante y sonante al leer con pasmosa claridad: Esperma de ballena. Si carajo, esperma de ballena. ¿Cómo coño se me ha ocurrido comprar esperma de ballena? Es más, ¿por qué cojones querría yo tener en casa un jodido bote de esperma de ballena? Y aunque lo tuviese, ¿por qué me iba a restregar con esperma de ballena las manos antes de practicar cada uno de los vitales ejercicios devorativos? ¿Cuántos como yo se lavarán las manos con esperma de ballena, disimularán los signos de la edad con baba de caracol o ambientarán su hogar con pedo de rinoceronte? ¿¿Es o no es para autodenominarnos GILIPOLLAS??

En fin, voy a ver qué otra serie de marranadas se me ocurren para rematar la noche.

Que duerman bien en su colchón, otxia.

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Disculpeme, le robo el recuerdo


Yo también estuve en su casa. El recuerdo de aquella temporada queda en un mísero código de barras, carcomido por las mismas ingestiones que la propiciaron. Nunca supe bien por qué. Mi teoría es que ella debió encariñarse de nosotros, pero ahora también sé que nunca se nos mostró tal cual. Entonces no lo aprecié, únicamente importaba el momento. Y el hash. Pasamos horas y horas en el salón de su casa entre sumos grupos de rock de los 70's, risas y miradas cómplices, nubes de humo, hash, ojos enrojecidos, litros de licor y conversaciones reflexivas extraídas de tramos recorridos individualmente o formando pequeños grupos, bien quedó aprendido tiempo atrás. Con la hierba se consumía el tiempo. En aquel piso no éramos conscientes de que fuera había un mundo que no se detendría ante ninguno de nosotros. Pero juraría que si que se detuvo, al menos así lo creíamos con toda nuestra alma, dos meses de pre-invierno que anduvieron a caballo entre el olvido plástico y causalidad de perpetuidad en el recuerdo...

Un buen día llamamos al portero y no encontramos respuesta. Aquél tiempo dionisiaco no nos volvió a abrir su puerta, tornó a su fin. Nos volvimos sin ser conscientes de que la única puerta por la que escapar del mundo real se nos había cerrado para jamás reabrirse, mundo real al que estábamos irremediablemente abocados, y sálvese quien pueda o perezca en el intento.

Yo también estuve en su casa, amigo mío, y jamás debí salir.

lunes, 23 de octubre de 2006

Memorias del mecánico de un arco iris negro


Me quedo mirando al engranaje celular. Segundos antes contaba con los dedos el tiempo para que la luz cediese. Ahora sé que no volverá... Debí haber aletargado aquel momento. Debí haber alargado mi mentira. Pero se terminó, ahora vuelvo a una habitación oscura donde solo cabe el sueño y la extraña melodía.

Y sinceramente, echo de menos la sensación de que todos los sentidos queden centrados en el estriado sonido. Lo echo tanto de menos que ni lo siento. ¿Por qué? Saberlo lo se muy bien, pero no quiero admitirlo. Ni tú ni tus malditos intentos van a sacarme de un problema que reside a inexistentes milímetros dentro del aquí presente.

No se de qué me sorprendo. Bueno, en realidad es que no me sorprendo. Esta vez no iba a ser distinto, aunque creo que cuando deje de llover va a salir con zapatillas nuevas. Si no son nuevas las pintaré del color del idiota al cual detesto. Algo ha cambiado.

No queda otra, vista al frente, giro, mirada sugerente hacia atrás y en marcha: ¡el camino queda abierto a tempranas horas de la mañana!

martes, 10 de octubre de 2006

Intermedio nefasto (más nargal, maintenat en interfaz)


Te odio, claro que te odio. Te odio porque sí. Te odio por cómo vistes y por cómo andas. Te odio por tu forma de hablar. Y no solo por eso, es que te odio por acostarte con mi mujer. Te odio por insultarme delante de ella. Te odio por despedirme del trabajo sin ningún motivo, quitandome mi seguro médico. Te odio por irrumpir en mi casa de buenas a primeras y regalarle ropa a mi hija que tan si quiera necesita. Te odio por partirme la nariz de un puñetazo, ayer mismo. Pero sobre todo, por lo que más te odio es porque te quiero más a que a nada en este mundo. TE AMO

Leo en letras que chocan contra el gong y mientras todo en el lado oriental se desvanece en cuestión de minutos. La tierra cae por ambos lados de la ventana a doce metros de la acera. La última mujer de la calle cae al suelo derramando un frasco cerca del circulo que conecta directamente con las entrañas de la gigante esfera rodante. El silencio se apodera de tus labios que a balbuceos pide ayuda. Has olvidado los idiomas, tu cuerpo pretende, pero has olvidado. En la escena solo se escucha un susurro que proviene de una, a otra, a otra y a la última de las cuatro esquinas.

Me pides ayuda, ahora. Ahora cierro los ojos, estoy cansado, tengo sueño... No es el momento, de verdad.



Aoki Takamasa & Tujiko Noriko - Alien
Aoki Takamasa & Tujiko Noriko - Nolicom

jueves, 28 de septiembre de 2006

Quédate a dormir


David acudía al parque con los amigos. Le gusta sentarse con ellos a criticar a cada uno que pasaba, ya no solo porque los defectos de los transeuntes fueran dignos de mención, si no más bien por matar el tiempo, olvidarse de lo demás y cebar su amistad. A David le gusta ordenar los libros de menor a mayor tamaño. A David no le gusta no encontrar su monedero. A David le gusta salir a la calle e imaginar movimientos entre los edificios. David detesta los formatos de programas de televisión copiados. A David le gustaría dormir bocarriba, pero le resulta imposible y duerme de lado. David acude a los locales solo si ve en sus amigos ánimos para pasar de todo lo demás. A David le gustan las chicas morenas. David no va a ver cuadros de flamenco, él prefiere el teatro o el cine español. David necesita hacer ejercicio diario, pero no siempre lo consigue. A David le gusta la gelatina, pero no la tarta de queso. A David no le llama la atención ni la playa ni el campo, David se preocupa por la compañía. David no lleva reloj. David no está preparado para las situaciones a las que todo el mundo está preparado, no siente como el resto, se desenvuelve mejor cuando todo es extraño porque esas situaciones las imagina a diario. David nunca está solo, o actúa como si nunca lo estuviera. David no sale todos los días porque cree que eso crea la monotonía, por eso los fines de semana no se queda en casa.

Volvía a casa tras una noche de Viernes. Se despidió de sus rostros conocidos hacía un rato y su estado era de soledad transitoria. Su boca buscaba refugio en el cuello del abrigo. La noche era la típica de la semana invernal que atravesaba la ciudad. Sus ojos observaban el suelo. Caminaba mientras pensaba en que no pensaba nada, y caminaba, caminaba. Un ruidito le hizo desviar su mirada unos centrímetros y estos le ofrecieron una imagen que no esperaba. Laura, recostada en un portal y escuchando como crujía su motor.

- Ey, ¿qué haces aquí?

Laura sueña. Laura es buena estudiante desde que era una niña. Laura escucha una música que todas sus amigas odian. A Laura no le gusta la propaganda del buzón. Laura disfruta trepando al tejado para ver las estrellas. Laura no se lleva bien con el vecino de al lado. A Laura le encanta recorrer su casa dando saltos Y bailando. Laura odia que se aprovechen de su mejor amigo. Laura tiene una cámara de fotos, y su habitación repleta de ellas. Laura rompe una almohada al mes. Laura nunca sube la compra que su madre espera que suba, ella es independiente. Laura siempre tiene hambre. Laura ha dado clases de danza. Laura no soporta a su profesor de Historia. Laura se siente incomprendida entre sus amigas, pero no puede vivir sin ellas. Laura se cae trescientas veces cada vez que baja al parque por andar en equilibrio sobre el borde de los jardines. Laura desaparece todos los jueves de 16:12AM a 16:47AM, nadie sabe que en realidad va a visitar a su abuela. A Laura le gusta comer solo un yogourt de postre en las cenas. Laura nunca come carne, ella es vegetariana. A Laura le gusta mirar el reloj de la estación de autobuses. Laura detesta pasar la la noche en vela mirando la oscuridad por culpa de un mosquito, porque Laura odia a los mosquitos. Laura ordena su habitación solo por obligación. Laura a veces corre por las calles sin motivo. Laura odia las bicicletas. A Laura le gusta escaparse cuando las cosas no pintan bien.

- Me apetecía alejarme un poco de...
- ¿Qué ha pasado?
- Nada, en serio, no importa. ¿Qué tal tu noche?
- No ha estado mal. No te veo bien.
- Es que bueno, necesitaba pensar un poco, dejar volar un poco la mente...
- ¿Puedo hacer algo por tí?
- Que no tonto, si seguro que ya mañana se me pasa.
- Me da palo verte mal y no hacer nada.
- En serio, no te preocupes...
- ...quédate a dormir.

Enmudecieron. Ella levantó la vista, la que hasta entonces quedaba en sus zapatos, para mirarle a los ojos. Se levantó y sacudió su pantalón. Subieron las escaleras del piso sin mediar palabra.

A la mañana siguiente Laura se marchó sin despedirse. Desde aquella noche ninguno de los dos volvió a tener noticias del otro, jamás.

martes, 26 de septiembre de 2006

Próximamente, en su facultad (si es que me pilla de paso)




"He estado con Juanba hasta las seis y nos hemos metido cuatro millones de rayas.

[Con Pedro Blas hasta las ocho y con Rafa hasta las nueve PM]."

by dARkwIN (cantando)

domingo, 27 de agosto de 2006

El Faro (basado en hechos reales)



- Oye, qué negra está tu foto, ¿has apagado las luces?

- Es que la cosa está negra, desde este faro se ve la cosa muy negra. Estoy harto de poner bombillas, al final todas acaban con un cortocircuito. En fin, tengo una caja entera de cristales rotos. Me he acostumbrado a abrir los ojos y no ver nada.

- Bueno, bueno, intenta arreglar esas bombillas mientras como.

- ¿Arreglarlas? El caso es que no tengo muchas ganas de más bombillas, a oscuras tampoco se está tan mal, mejor la oscuridad que una luz traicionera.



Love of Lesbian - Is this fiction?

sábado, 26 de agosto de 2006

Reflexión apersonal de un sonido laberíntico



He despertado de pronto y me he visto en esta estancia. No veo salida, únicamente pasillos sin luz, no sé qué es lo que me acontece, apenas veo lo que hay a dos palmos. Me consume la simpleza llevada al extremo, líneas rectas, es mi única visión, ni tan siquiera un obstáculo, camino a través de prismas de cuatro caras. No existe velocidad, no sé qué dimensión ocupo, simplemente avanzo hacia oscuridad que posteriormente dejo atrás. No sé cuanto tiempo aguantará la cordura sometida a la situación que presta el enloquecedor sonido del silencio...

He perdido la noción del tiempo, no sé cuantas horas llevo caminando, o corriendo. El silencio cada vez se hace más insoportable. Grito (¡¡¡Ah!!!). Nada, se desvanece en segundos. Grito de nuevo (¡¡Ah!! ¡¡Ah!! ¡¡¡Aaahhh!!!). ¡Nada! Mi respiración se acelera. ¡Salgo a correr mientras grito! (¡¡¡Aaaaahhhhh!!!!!). Uno, dos, tres, cuatro, cinco... Salvo el tiempo, pero el peso sobre mí parece perpetuo... Cuarenta y tres, cuarenta y cuatro, cuarenta y... cinco... SUELO. Caigo al suelo. De nuevo envuelto en oscuridad. Vuelve el aterrador silencio. No siento frío, ni calor. No siento nada. Estoy tumbado en el suelo y miro el techo: No veo el techo, la oscuridad no me lo permite. Miro... miro la oscuridad. Escucho el silencio. Siento la nada...

Y cierro los ojos. Ya solo estoy yo. Ya solo pienso en una cosa, solo una pregunta me ocupa: "¿Será este el fin...?"

¡Maldita sea! ¡¡Abre las ventanas y apaga esa música!!



Standstill - Standstill

jueves, 17 de agosto de 2006

Mundo dos


Un paso. Adelante. Me acerco. Me miras. No sé por qué. Te giras. Agacho la cabeza. Pienso. Levanto la cabeza. Tu cara iluminada. Agachas la cabeza. Clavo la mirada en tu peana. Pienso que lo ves...

Piensas que estoy loco, el motor hace un ruido extraño y de pronto todo se detiene: "Bienvenidos viajeros, bienvenidos a la vida real". Lucas me ayuda a bajar. Me siento bien, el sol brilla y de fondo este grupo de la más afable calaña respalda y empuja la pantalla de este momento. Un rayo de color rosa atraviesa el amarillo y azul de la escena. Poco a poco se va intruduciendo en cada uno de nosotros y nos hace flotar. Todo está coloreado de magnos, tres colores. Giramos en círculos ascendentes. SOY LIBRE. Ahora si.

Te miro.



Sexy Sadie - Nonsense
Sexy Sadie - Second to last

sábado, 5 de agosto de 2006

Aviso desde...




Vuelve la banda sonora a sonar a ritmo de Jazz. El periodo vacacional creativo amenaza como siempre en convertirse en un sepulcral fin de la viveza joven, el chispazo fugaz de alguien demasiado preocupado por no sacar los pies del plato. El nucleo de este error apunta directamente al estancamiento de los días libres, libres donde el tiempo es ocio, ocio que se desvanece en la monotonía del que todo lo tiene y lo pierde porque es lo que acontece. Pero se está bien, la iniciativa es buena y ya era hora de meterle mano a esa pila de sonidos desordenados, el trabajo promete ser arduo, pues el tiempo perdido ha hecho mella, pero si esto continua en buena dirección no tengo duda que nos dejará incontables detalles abstractos depositables.

El momento es extraño, de confusión, las esperenzas estaban ahí, y el comienzo no fue para menos... Pero bueno, muchos ya aprendieron a andar con la cabeza baja, no les culpo. Tanto reflexionar, tanto meterse en el ajo puede hacer que las ganas se desvanezcan. Es por ello que valoro incluso el tiempo para no hacer nada, para que cada cosa se situe donde le placa y no se espere absolutamente nada de ellos.

Tarde o temprano todo ve la luz si va acompañado debidamente de su particular banda sonora. Es un hecho, y este sonido instrumental, carayo, me ha sorprendido en demasía.

Preocupado por tomarse un estiaje necesario, nos vemos muy pronto...

12twelve - L'Univers

domingo, 23 de julio de 2006

Viernes noche y yo durmiendo en la carpa de circo contigua



"Joder, cómo me ponen estos malditos cabrones..."

by dARkwIN

viernes, 30 de junio de 2006

De viaje



El comandante de a bordo habló por la megafonía. Todos debíamos acudir sin demora a la sala principal: Los garbanzos intergalácticos se estaban enfriando. La verdad es que la comida en pleno 3281, con la nueva Ley de Protosustratos estaba echándose a perder. ¿Qué había sido de aquellos pildorines que al deshacerse en la lengua helaban a la vez que ardían? Cierto que a fin de cuentas fuesen cuatro reacciones químico-cerebrales, pero en serio, antiguamente éramos felices...

Hacía ya casi un siglo desde que se destruyó la tierra. Sinceramente, no entiendo por qué no nos la cargamos antes. Esto es el paraiso. Ahora todos vivimos en naves como esta... no nos podemos quejar de las vistas. ¡Y qué decir de la sala de hologramas de la nave! ¡Eso sí que es una maravilla! Y gracias a dios que acabamos con la amenaza a tiempo, la acción del hombre fue determinante para acabar con las razas salvajes que habitaban la tierra y que amenazaban con mutar en el fin del universo. Junto con todo ese amasijo de agua y tierra se terminó de una vez con el peligro. ¡Viva el hombre y vivan los gobernantes que nos condujeron a la victoria contra nuestros enemigos!

Hoy es un día grandioso, los ocho tripulantes del GAM 606 hemos conseguido recuperar un antiguo satélite que fue puesto en órbita antes de la destrucción de la Tierra y que orbitaba sin rumbo. Al parecer contenía datos genéticos de las antiguas, feroces y malignas criaturas terrícolas. Según el representante de la Alianza Central se destruirá esta misma tarde y mañana por la mañana sus restos serán arrojados al Agujero Negro de Zen. Y lo mejor de todo... ¡hemos recibido conectores cerebrales! Podremos pasar horas y horas deshinibidos.

¿No es fantástico?




Los Planetas - Super 8
Cowboy Bebop

lunes, 5 de junio de 2006

Yo volver a mundo



El tiempo ha actuado en retracto de mi confiaza extraterrenal, pero no importa, he encontrado el momento y el sonido con el que este segmento se pierda al olvido.

Existe una luz cegadora encerrada que vuelve a soñar en parte por el empuje de una no reconocida melodía de un reconocido melósofo. Vuelve a soñar tranquila, en paz, en calma con el entorno, a oscuras, como antaño (siempre). Paz. Inumerables grafias del pasado en formas cuestionables vuelven a rondar ese haz. Se vuelve a replantear la luz que proyecta. Existe una necesidad sensitiva, algo conocido, pero hoy por hoy inalcanzable. Se cuestiona con tono temeroso si hoy por hoy nos encontramos ante el peor momento de esa situación. Una vieja esperanza dice que no, que se va a recobrar ese envoltorio místico antiguas decisiones, a pesar de saber a ciencia cierta que se encuentra al borde del abismo de un futuro cambiante y que se presenta incierto para una decisión tomada hace ya más de un año.

Ojos cerrados de nuevo, sintiendo de nuevo, si. Esperanza en no llegar a perder la capacidad de disfrutar de una tenue oscuridad y sonidos livianos porque realmente dan sentido a más de dos cosas.

Vuelvo a salir fuera sin salir de mí mismo. Vuelvo a pasear en un mundo donde solo estoy yo. Sorteo las farolas mientras pienso y reflexiono. Las farolas no tienen sentido, en mi mundo solo camino de día (curioso ya que aparezco gracias a la oscuridad), pero aún así pienso que sin ellas el mundo no tendría sentido. Me acerco a la arena. Vuelvo a sentir como mis pies se pierden a cada paso en un mar de sensaciones agradables. Me acerco a extraños salientes de la tierra. Probablemente estos salientes que desafian toda realidad también le den sentido a mi mundo aunque pienso que cualquier otra persona, en su mundo, sería capaz de crear sus propios objetos e irrealidades con los que darle sentido. Y qué decir de las nubes. Con su paso hacen no rígida la luminosidad, motivo por el cual son sumadas a esa lista de requisitos indispensables de mi mundo. Por último, las sombras. Sombras en las que esconderse, sombras en las que se situa el concepto de contrario, el complemento, la ruptura de monotonía lineal, el equilibrio. Sombras en las que imbuirse y perderse, a pesar de lo delgadas que resultan...

Es un alivio pensar que sigues ahí.





CocoRosie - Noah's Ark

domingo, 21 de mayo de 2006

Conversación cualquiera





- ola!
- Ey, hola
- qtal?
- Pues nada, aquí liado con unas cosillas que tengo que presentar el Lunes.
- Joer, cuant trabajs... tu jefe tien k star contnt cntigo.
- No te creas, está bastante encabronado porque gasto muchos post-it.
- Ah! Oye, s tuyo el coche rojo cn el k te vi ayer?
- (¿Qué parte de "liado" no habrá entendido?) No, es de un tal, Ramón López.
- kien s ese?
- Pues eso me gustaría a mí saber para tener una idea de a quién le he robado el coche.
- como?!?
- Nah, era broma.
- Ahm, ntoncs s tuyo?
- (Tierra llamando a Júpiter, Misión: Ironía) Si.
- Ah, pos ta chulo.
- Me gustan más los churrascos.
- Ave kando me das una welta
- (¿Me abrá visto cara de chófer?) Si, un día de estos ya si eso...
- kuentam algo
- (¡¡¡No!!! La frase fatídica. Si alguna conversación tiene pocas esperanzas de ser variopinta e interesante se pierden con la enunciación de la dichosa frase. Me he estado entrenando... le voy a dar la oportunidad de una retirada digna) ¿Algo en especial?
- no, lo k tu keras
- (Última oportunidad explícita) Te advierto de que si dejas en mis manos la elección de "contar algo" puedes acabar escuchando algo que no te interesa para nada
- kuenta algo anda...
- (He hecho lo que ha estado en mis manos ¡Tú solita te lo has buscado!) Yo era un pobre muchacho, un pringadete de un barrio, un currela, un tiradete, un chaval, un fracasado de esos que se la trae floja lo que diga el telediario, boletines oficiales, sólo conocía mi barrio.
- Ahm.
- Este presente tan chungo se convirtió en gran futuro, soy jóven uniformado con galones en los puños. Y esto es lo que me faltaba, lo que siempre había ansiado era que alguien me mandara y me ordenara hacer fregados.
- Oye...
- Algo que también me gusta es una torta de vez en cuando para no olvidar de dónde vengo y saber quién tiene el mando. Lo más hermoso de todo es ser útil a la patria de esta forma que lo hago en mi pecho don dos balas.
- esto, eres raro
- (Mierda, me arruinaste la vida) Ya, la diferencia es que... bah, olvídalo.
- Y bueno...
- (Joder, vaya mierda de fórmula, habrá que seguir investigando) Me está llamando Rodrigo para organizar lo del senderismo de este fin de semana.
- Ah, weno, pos ya ns verems.
- Si (, seguro).

sábado, 13 de mayo de 2006

Solo por dormir mientras se hacía música



Cada día que pasaba me preocupaba más el final de este antro. El caso es que ando con el agua al cuello por unas historias que, sinceramente, no creo que vallan a servir de nada. Mi pregunta es: ¿cómo hemos llegado a convertirnos en esto?

Con motivo escusivo, dado que carece de valor real, y coincidiendo con la (omisa) actualización del Serieb voy a rescatar unos antiguos trazos de los cuales no me hago responsable, lo que tengan que aludir, al tal darkwin ese. Una horterada, por supuesto, para seguir con el ambiente.

"Bombardeos continuos de discográficas que intentan vender discos a toda costa. Ya sea con música para "las niñas", como el eterno "a la mierda todo" que por otro lado, tan moda está como las bandas sonoras discotequeras. Abrirse paso entre la interminable persecución de Eldorado hace difícil hayar un haz de música por la música, y esto se agraba considerablemente si naciste en los 80's y te ves irremediablemente arrojado al SIGLO XXI. Culturas creadas de la noche a la mañana, por supuesto, con sus respectivas marcas comerciales. Estar "dentro del movimiento" o estar fuera es fácil de averiguar: "Este lleva nuestros símbolos, es uno de los nuestros".

Nacer en los 80's supone plantarse frente a un papel para intentar hablar de música y, eso, sentarse frente al papel mientras ves como los minutos se alejan cual sol al anochecer. ¡Qué tristeza escuchar un tema de "Lou Reed" y solo poder disfrutarlo en el mejor de los casos! ¡Qué tristeza más grande no haber podido versionarlo como "Albert Pla"! Intentar estar en el lado salvaje de la vida para un nacido en los 80's es ardua tarea.

Mientras tanto me limitaré a seguir visitando el webfanzine del Serie B, no es un mal emplazamiento para "comer y callar". "

by dARkwIN

sábado, 22 de abril de 2006

Ligero atardecer




Las llaves estaban sonando. El sonido era claro: ahora la giraría y entraría. Tras tres golpes secos hizo lo que correspondía. Avanzó por la entrada y desde el sofá alcancé a ver su silueta. Por fin de vuelta. Lentamente el bagaje de su mano izquierda se fue deslizando hasta reposar en el suelo. Yo levanté un poco la mirada y aún en un estado cuasi enhinibido, mezclado con la oscuridad de las persianas entrecerradas y el cálido ambiente de los días de verano, la vislumbré en mi salón. Muy despacio me fui inclinando: era imposible. Comencé a avanzar, muy lentamente, intentando no hacer ruido... y por un instante...

...(hhh)...

¿Qué hora será? Ay, no puedo... Bueno, creo que tengo que levantarme, hay cosas que hacer...

La tarde no era buena. Miré por la ventana. Estaba lloviendo. Miré las aceras. El agua se deslizaba por ambos lados de la calzada hasta perderse por las aperturas de rejas metálicas. Los vehículos atravesaban la calle. Las personas parecían no querer hablar, simplemente andaban.

Me marché hasta mi habitación, flexo en marcha. Fusión textual.

Pasaron tres horas. La lluvia casi había cedido y una estela esperanzaba las últimas horas de luz. Fui al armario y cogí mi abrigo. A la vez que abría la puerta me armé con un saliente del paragüero situado justo debajo del portero. Cerré la puerta. Bajé las escaleras.

Comencé a caminar por las húmedas calles intentado llegar a aquel lugar. Cuando llegué la claridad era casi extinta. Me quedé mirando el horizonte mientras mi rostro se enfriaba a causa de la brisa:

"Ojalá ahora mismo estés mirando este cielo. Ojalá estas nubes estén a la suficiente altura. Ojalá el mar no cese. Ojalá este momento termine con un susurro..."

Cerré los ojos.

Esperé.

...(hhh)...





CocoRosie - La Maison de mon Rève

martes, 18 de abril de 2006

(Tiempos perros)




Estaba hundido... Se le habían arrebatado todas sus inquietudes. No era la primera vez que pasaba por ello. Su barco volvía a estar en el fondo marino. Sus posesiones, flotando a nivel del mar, tambaleándose de un lado a otro. Su vida, bueno, compacta en una caja de zapatos...

Aquel día vagaba por las calles. El día era soleado, e incluso algún pájaro, con su melodía desinteresada, intentó en vano alegrarlo. Pero él estaba hundido y hundido se sentía. Sabía que en algún momento esa sensación cesaría (siempre lo había echo) pero sabía hoy no llegaría ese momento. Él quería estar hundido. Cada idea que tiempo atrás era convertida en enriquecimiento de aquellos que tenían la oportunidad de avecinarse era aplastada en fragmentos de segundo.

La pasada noche él había asesinado a alguien. Las voces lo traicionaron, lo llevaron a aquella situación y cesaron justo cuando más las necesitaba. Estaba solo. Corrió durante toda la noche, pero aquello no terminaba con esa sensación que pegajosamente se le adería e inundaba su cuerpo. Atravesaba una y otra línea de luz marcada por las farolas en las andrajosas calles oscuras de su más profundo inhumano. Miraba atrás mientras corría. Aquella calle no terminaba nunca...

"...de rojo te ves bien, combina con tus ojos y tu piel, de rojo te ves bien, rojo sangre..."

No tenía tiempo para seguir transformando su subconciente en realidad. Sabía que le acompañaría mucho tiempo... pero el tiempo de creación terminaba 7 minutos después...

"...porque tú, muerto ya estás, muerto estarás, puedes estar tranquilo pues solo en sueños me atrevo a matar..."



Disculpa los malos pensamientos - Panda

viernes, 7 de abril de 2006

A ciegas, reflejo, momento



Agarré mi abrigo y salí de la estancia.

- Adios muy buenas, señores, yo me largo.

Y es que aquél viejo pasado de rosca ya me estaba poniendo de los nervios con tanto chistecito. En serio pienso que hay personas fabricadas de una materia superespecial, la cual tiene la capacidad de colmar paciencias y entrometerse en millones de vidas ajenas. La noche algo fresca, sin llegar a ser molesta. No se, el aire enrojecía mi faz, pero a la vez servía de motor, una vez más, como si levitase. Todo estaba en paz, simplemente el pasar de algún esporádico coche alteraba la calma. Momentaneo.

Las farolas se sucedían. Fue a la decimoquinta cuando alcancé a ver una sombra. No me pregunten por que, pero aquella imagen me fascinó. Aquella silueta que se encontraba entre la luz y la más tenue oscuridad permanecía inmóvil. Me hice a un lado. Abandoné la acera y me adentré en un tramo de hierba. Reposé mis manos sobre el seto y a su izquierda arrojé mi mirada sobre la imagen. Como un tren de cercanías atravesó durante un segundo (instante) en mi mente aquella frase... "obscinado en mantenerte como un viento a mi lado".

Aquél momento fue para mí. Sentí que nadie jamás podría arrebatarmelo. Me volví y me senté sobre el húmedo césped reposando la espalda en el seto y la cabeza levantada hacia el cielo estrellado. Aquella noche los colores se fundieron con la oscuridad. Cerré mis ojos y volvió a sonar, como un reflejo.

Creo que aquello jamás llegó a ocurrir. Puede que fuera un efecto secundario de alguna buena canción que calló en mi memoria y que pretende salir.

¿Un sueño dices? ¿Por qué no? ¿Quieres acompañarme?

domingo, 2 de abril de 2006

Cajas de zapatos



La pasada oscuridad viajé a través de la barrera espacio-tiempo del universo y fui a parar a un mundo psicotrópico. Es la segunda vez que recuerdo haber realizado un viaje similar. Recuerdo que aquella primera vez, al entrar en contacto visual con la suma realidad de aquél mundo como si de un hechizo se tratase un frío comenzó a recorrer mi cuerpo desde los pies, avanzando por mi pierna, atravesando mi cintura, acentuándose en mi pecho, extendiendose por mis brazos hasta llegar a completar el recorrido, cuando caí sin conciencia.

Esta segunda vez mis ojos estaban mejor preparados para reencontrarse con aquella realidad paralela. Atravesé levitando las oscuras y atrapantes vias y me reencontré con el portal. El alma que me acompañaba y yo decidimos entonces atravesarlo y entrar por segunda vez en aquella caja de zapatos. Al entrar volví a sentir aquella sensación de frialdad. Esta vez la acepté. La prevención me permitió captar muchos más detalles. La deformación y aquellas extrañas estalactitas de color verde botella le daban un tono deplorable. En aquella caja de zapatos existian multitud de menudos compartimentos donde las almas habitaban encadenadas sin prácticamente poder tener contactos unas con otras debido a la compresión y aquellas delgadas líneas de metacrilato pálido.

Avancé hasta llegar al tercer nivel. Mi alma compañera y yo atravesamos nuevamente otro portal. Las almas que allí encontramos les eran familiares a mi compañera. A pesar de la situación, las almas parecian estar encadenadas de una forma pasiva y permisiva. Giraban en torno a aquél metálico barrote sin práticamente querer huir. Me fijé en unos extraños trazos pictográficos con formas que aparecían sucesivamente en toda la estancia. Caí en la cuenta de que esos dibujos eran los que absorbian la energía vital a las almas y la razón por la cual seguían atadas. A mí prácticamente no me hacía efecto entrar en contacto visual con esos dibujos, así que deduje que quien quiera que los hubise colocado los había personalizado para cada alma… Rercordé haber visto entonces fuera grandes salones, bien cerrados, justo en el paso de trance de las almas, que al pasar parecían absortos. No se, creo que estaban cegados, porque la señal era bien clara. Fue entonces cuando me di cuenta del plan: esos que eran dueños de los grandes salones eran los mismos que sacaban partido a la sumisión de las almas, usando los trazos pictóricos como instrumento, haciendoles pensar que poseen algo cuando claramente aquellos dibujos estaban fabricados de vacío…

Al poco de aparecer la primera luz radiante emprendí el viaje de regreso, volviendo atrás en mis pasos. Me pregunté a mí mismo si en un futuro yo podría llegar a estar atado a mi propia caja de zapatos. No tuve duda de que sí.

miércoles, 29 de marzo de 2006

Cuatro trazos sin sentido




Visitando uno de los lugares barriobajeros de Internet me he topado de golpe y porrazo con historias subrealistas de una mente enferma... Por un momento he pensando en qué pasaría si yo, desde aquí, llegase a evolucionar hacia una desvirtuación de la realidad similar. Es más, que llegue a ese estado o no es lo de menos pero... ¿qué podría pensar alguien al leer parrafadas deformadas de una forma tan atroz como la del personaje en cuestión? ¿y si alguien piensa eso de mí? Uh, que miedo, no quiero ni pensarlo. Sinceramente espero que todo esto quede en una moda pasajera o que nadie tenga el valor suficiente como para entrar aquí, leer y luego sacar conclusiones repercutivas.

¡Ay! ¡Los grandes dilemas de la vida! Preguntas extresantes a las cuales no somos capaces de dar respuesta, cosa que nos pone de los nervios y nos lleva al campo de la invención con el objetivo de tapar autoengañándonos las carencias que nos han sido regaladas. ¿Por qué? A mí me parece algo absurdo... Si no somos capaces de hacer algo... no lo hagamos, aceptémoslo y dejemos ya de dar la vara. Así lo haré.

Hoy ese sonido, flojito, me lleva a... a ningún lugar. Viajar de noche. Me desvanezco y amanezco siendo trasnparente. Nistal. Un buen augurio. Un mal primer momento. Una segunda oportunidad y bueno, la comparación no fue acertada pero no me disgusta el resultado...

Prometo que el próximo día contaré la historia de aquel personaje fugaz de redacción de clase... si es que soy capaz de recordar.

jueves, 23 de marzo de 2006

Como no, si es nuevo

- Joder tío, eres raro.
- Ya, la diferencia es que lo reconozco.

Soy raro, venga, de acuerdo, no me voy a pasar la vida entera tomando el papel de chico normal... entre otra cosas porque ni quiero, ¡ah! quita, quita. Es más, si os fijais más detenidamente lo raro sería ser normal. Es más, ¿qué es raro? aquello que no es común, o sea, lo novedoso, lo dinámico, lo fresco... soy un fresco. ¡Ay!

He de decir que en convivencia no soy lo que escribo... qué locura, ¿no? Que va, que va, escribo lo que soy en soledad, o lo que soy en aburrimiento, o lo que no soy y quisiera ser, o lo que mi yo debería ser... o ninguna de las anteriores.

- Ey, que no te entiendo.
- No me entiendo ni yo.
- ¿Entonces qué hago?
- ¿He dicho que haya algo que hacer?
- Esto...
- I turn my camera on (;-)).

Y es que probablemente la causa de todo esto sea que no uso retroceso, ni pienso las cosas cuando las escribo... si no, la verdad, no creo que hiciera absurdeces de esta categoría. Aunque por otro lado iba a pasar demasiado tiempo mirando los muebles en busca de algo que cambie mi vida. Es lo que tiene ser un poco antisocial.

Y bueno, sí, ahí estamos cuatro ignorantes... La verdad es que hemos dedicado más tiempo a técnica de sonido que ha crear nada. Pero qué le vamos a hacer, si es que hemos echo una fuerte inversión económica. Además, ¡qué cojones!, seguimos la ley normal de los grupos. Todos los grupos se forman para ligar. En eso estamos. Cuando seamos un grupo de verdad ya os avisamos si eso.

No penseis que me ha dado fuerte esto. Es normal. pero vamos, me doy un mes para dejar esto guardado en el trastero junto al barco de Playmobil... si no es que realmente estoy fuera de honda.

He de marchar, voy a hacer el maravilloso viaje para volver 10 años atrás en el tiempo.

Nos vemos.

miércoles, 22 de marzo de 2006

Terminar algo para empezar con lo siguiente o no


Nada, dejemos de hacer el cafre... pasemos a cosas menos interesantes. Hay que decir que si hoy me encuentro aquí es por ese afán mío de dejarlo todo para el último momento (waouh, eso ya es ley de vida). ¿Qué otra forma se os ocurre para que llegue a perder el tiempo leyendo las increibles y paranoicas historias de un loco por lo que sea? Es obvio, ¿no? Atracón de esquematizar 6 temas de Historia de España (Ed. Algaida)... y os juro por cielo y tierra que hasta tenía preparada una foto maravillosísima al respecto, pero que se le va a hacer... este maldito cacharro es un "timabobos", agregar fotos dice... ¡ja!

Sé que a algunos esto les parecerá una locura: amigos, estais en lo cierto. Decir a todos ellos que sois realmente los que captais las cosas en su verdadera medida... Pero qué se le va a hacer, estaba un poco hasta el gorro de escribir en algún que otro foro, molestando a honradas personalidades con cosas mucho mejores que hacer que perder el tiempo conmigo... Esto es mucho más privado, más recogido, y en definitiva... no creo que vayas a entrar. ¡Perfecto!

En fin, sigo buscándole las cosquillas a The Flaming Lips y bueno, decir que Spoon me ha sorprendido realmente

Os dejo ya con una mentira, esto ni es de hoy ni tiene nada que ver con el yo 22 marzo 23:16 horas... pero nada nada. Tuve que titularlo, entiendanme, "Sin título" solo puede guardarse una vez... a la siguiente en todo caso habría que realizar una modificación, pongamos por caso "Sin título 02" y bueno, la verdad es que eso supondría una movida a la hora de buscarlo y tal... El caso, que he dudado entre ponerlo y no y he llegado a la conclusión de que aquí, y como ya he dicho al principio, se va a dejar de hacer el cafre...

"Rios de gente, masas amorfas, gritos ensordecedores que no significan nada, todo y nada, multitud vacía, ausencia del individuo, esperpéntica sociedad, imágenes austeras, fantasmas de champú que se deslizan por el cristal de la mampara, probablemente a causa de las vibraciones del efecto metálico de la electricidad al transformarse, insuficiencia en la masificación: buscar un simple uno entre muchos miles y quedar a cero... Y en definitiva, la impotencia de estar solo cuando tendrías que estar recostado en el tejado junto alguien capaz de divagar contigo sin comentarte lo loco que pareces mientras el cielo estrellado hace el resto..."

Tengan los sueños más eróticos posible.