
He despertado de pronto y me he visto en esta estancia. No veo salida, únicamente pasillos sin luz, no sé qué es lo que me acontece, apenas veo lo que hay a dos palmos. Me consume la simpleza llevada al extremo, líneas rectas, es mi única visión, ni tan siquiera un obstáculo, camino a través de prismas de cuatro caras. No existe velocidad, no sé qué dimensión ocupo, simplemente avanzo hacia oscuridad que posteriormente dejo atrás. No sé cuanto tiempo aguantará la cordura sometida a la situación que presta el enloquecedor sonido del silencio...
He perdido la noción del tiempo, no sé cuantas horas llevo caminando, o corriendo. El silencio cada vez se hace más insoportable. Grito (¡¡¡Ah!!!). Nada, se desvanece en segundos. Grito de nuevo (¡¡Ah!! ¡¡Ah!! ¡¡¡Aaahhh!!!). ¡Nada! Mi respiración se acelera. ¡Salgo a correr mientras grito! (¡¡¡Aaaaahhhhh!!!!!). Uno, dos, tres, cuatro, cinco... Salvo el tiempo, pero el peso sobre mí parece perpetuo... Cuarenta y tres, cuarenta y cuatro, cuarenta y... cinco... SUELO. Caigo al suelo. De nuevo envuelto en oscuridad. Vuelve el aterrador silencio. No siento frío, ni calor. No siento nada. Estoy tumbado en el suelo y miro el techo: No veo el techo, la oscuridad no me lo permite. Miro... miro la oscuridad. Escucho el silencio. Siento la nada...
Y cierro los ojos. Ya solo estoy yo. Ya solo pienso en una cosa, solo una pregunta me ocupa: "¿Será este el fin...?"
¡Maldita sea! ¡¡Abre las ventanas y apaga esa música!!
Standstill - Standstill

No hay comentarios:
Publicar un comentario