Se dice de la oriental que es una cultura milenaria. No creo que en occidente estemos realmente concienciados de lo que esto significa. Detengámonos por un instante y reflexionemos: esto va de una gente que se ha pasado milenios dándole al coco, y cuando un pueblo se pasa milenios dándole al coco desarrolla una capacidad innata de supervivencia y superación fuera de lo habitual. El de hoy es un ejemplo claro de ello.La ciudad de Madrid ha visto multiplicar en los últimos años su población asiática. De la misma manera que las propias personas sus negocios se han extendido por todos sitios. No hay barrio que no ostente establecimientos con su marca particular: tiendas de comestibles, bazares, restaurantes… Sin embargo, rara vez podrás ver a asiáticos residentes en España disfrutando del lado lúdico de la vida, por mucho que seamos uno de los países del mundo con mayor número de bares. Ellos viven única y exclusivamente para trabajar, y para defenderse de las tentaciones han tejido a su alrededor un misterioso silencio incómodo que los occidentales no llegamos a comprender.
Cuando me cruzo con personas asiáticas aquí en Madrid siempre tengo la misma sensación. Me planteo que ellos han venido desde muy lejos para, en muchos casos, acabar vendiendo latas de cerveza a altas horas de la madrugada a gente muy cocida. Además la mayoría de las veces acaban sufriendo todo tipo de menosprecios, pero ellos en ningún caso responden a las burlas. Es como si carecieran de dignidad. Esto sólo se explica de dos formas: o son rematadamente estúpidos o tienen un plan secreto. Yo evidentemente me decanto por la segunda.
Le tengo mucho respeto a estas personas, pero más que por educación es por puro miedo. Ellos las matan callando. No creo que los orientales estén genéticamente desconfigurados para sentir rencor, simplemente tienen la asombrosa capacidad de saber ocultarlo hasta el momento preciso (por algo es una cultura milenaria la suya). Y cuando el momento preciso llegue y el rencor acumulado explote todos nos sorprenderemos de hasta dónde son capaces de llegar.
Este hecho es comúnmente conocido como «La conquista silenciosa».
Traigo a colación esta reflexión por una revelación que he sufrido esta semana. Ayer nos dejaron en el buzón un folleto publicitario del restaurante chino Casa Jin (probablemente uno de los pocos restaurantes chinos en España que no se llama “La Gran Muralla”). Nunca he sido muy aficionado a la comida china, pero desde hace algún tiempo me vengo abriendo a todo tipo de experiencias gastronómicas. La cuestión es que me dejé seducir por la cocina del sol naciente y terminé echándole un vistazo al folleto en cuestión.
Cuando lo hube hecho, el pasmo se apoderó de mi persona.
A grandes rasgos era un folleto de comida china normal: nombres de platos, menús, precios, etc. Pero allí había un detalle que ponía sobre relieve el hecho de que, sin habernos dado cuenta, el poder oriental en nuestro país ha aumentado hasta límites insospechados. Y no me refiero a la jugosa oferta del 10% de descuento hasta el 20 de julio, ni el estoico horario de “abierto todos los días”, sino al detalle que os muestro a continuación:

Me parece acojonante que te den plena libertad para escoger el plato que quieras elevando el límite máximo de precio hasta la friolera de los 4.015€. El sueldo medio neto de un español (en 12 pagas) es de 1.427,06€ al mes. Es decir, lo que a un español medio le costaría más de tres meses de duro trabajo lograr pagar, ellos lo ofrecen con plena libertad y cierto desaire. Pero lo que resulta el golpe de gracia que nos hace estar un escalafón por debajo en la cadena del desarrollo es que, lo que para nosotros supone un colosal gesto de poderío económico, para ellos no es más que un elemento más de su menú “normal”.
Como diría Jorge Ilegal, Europa ha muerto.

1 comentario:
A mí una de las cosas q me molarían saber es dnd van de fiesta las chinas...nadie lo sabe.
Yo cogería a Jiri, a Rubio, y al base moreno nuevo y los mandaría a hacer los 14 ocho miles...stoy de acuerdo contigo en el percal para el año q viene. Hace falta un base organizador, un 5 titular con buen juego de pies, y un escolta tirador. Yo no dudaría en traer a Vujanic, a Bullock más algún pívot americano universitario de más de 2.5 q reparta hostias por doquier.
PD: Yo casi me tuve que hipotecar para ver a BB. King jajaja.
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