
“El silencio es puto oro, joder”.
Sonaba mejor en inglés, con acento moderniqui norteamericano.
No se cómo lo haces. Abro la puerta y apareces, y no dices nada, me miras como esperando una reacción por mi parte, puede parecer que te asusta verme. Y yo te miro, y se me cae la baba maldita sea. Y se crea ese silencio, en el que tú sientes incertidumbre y yo sufro alucinaciones. Es cierto que ese silencio es oro, o algo más caro, algo quizá en una escala que no sabe ni de ceros ni de nueves.
¿Cómo se crea un silencio? Pensadlo, un silencio no es otra cosa que un puente entre dos momentos. Ejercicio práctico. Yo tirado en el sofá, con los ojos cerrados, actualizando las partes de esta cinta creada a partir de cada una de las veces que me miraste directamente a los ojos. Posteriormente uno un nuevo fotograma a ese cine de miradas: tu silencio es el hilo musical que sonará la próxima vez que mis ojos vuelvan a tornarse.
¿Sabes qué? No estoy dispuesto a desalojar. Porque me parece increíble, y se me cae la baba, y porque si existe un cupo no va a quedar espacio para nada.
No te has casado, aquí te espero. Eres bonita.

1 comentario:
pedazo de silen..quiero decir, de pavita la de death proof!
madrededios
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