sábado, 5 de noviembre de 2011

El día en que te sentiste un cualquiera

Buenos días.

¿Qué tal has amanecido hoy buena persona? Intuyo que no demasiado bien. Supongo que te habrá pasado lo de siempre, ¿verdad? Lo de despertar y darte cuenta de que los pensamientos te estaban esperando como las nubes esperaron al sol en esta mañana gris.

No has conseguido tomarte ni un triste café y tu cabeza ya está dando vueltas. Pronto has comenzado a pensar en lo vivo que te habías llegado a sentir, en lo poco que te hacía falta para dibujar una sonrisa. Y en cómo terminaste de completar tu historia con pequeñas mentirijillas que te contabas a ti mismo. Estupideces como “somos demasiado jóvenes para tener las cosas claras” o “no sé qué es, pero niña, no puedo respirar”.

Y has salido a la calle, y te has dado cuenta de que nada de lo que allí reconoces te pertenece aún. Que todo sigue siendo de su propiedad. Que tú sólo deambulas entre la gente como tu vida deambula entre los recuerdos. Y has deambulado un buen rato más en busca de una vida mejor, pero no has logrado quitarte de encima esa absurda sensación de incertidumbre.

Y de pronto has querido darle nombre a esto que te está pasando. Y como cabía esperar no has sido capaz. Y te has sentido frustrado. Y, por qué no decirlo, también algo asustado.

Y el sol te ha abandonado. Y has vuelto a casa con un paso pesado y pegajoso, y has comprobado que poco había allí esperando tu vuelta. Y has parado por un momento y te has sentado a reflexionar, y para tu sorpresa no has conseguido decidir si fue peor el día que te hicieron el daño o el amor. Y, poco antes de irte a dormir, has tomado la primera y única decisión inteligente del día: aparcar tus pensamientos hasta mañana.

Buenas noches.

3 comentarios:

EL CONCERTINO dijo...

Ensayo cojonudor.

Mazinger dijo...

Amigo, has dado en el clavo con una dolorosa exactitud.

A veces ráfagas de alegría pasan un momento por mi mente. Son apenas unos segundos y luego vuelves a estar tan jodido como siempre. Pero durante esos escasos segundos se deja entrever un hilo de esperanza que anuncia que volveremos a ser felices.

Y es que nos quedan tantas chicas interesantes por conocer...

dark dijo...

A ti más que a mí, galán.