Este fin de semana he terminado cerrando las noches del viernes y del sábado sumergido en la bruma del Pub Metal. Para el que lo desconozca, éste es uno de los pocos garitos de Pozoblanco que puede hoy día denominarse como tal. Y entre unas cosas y otras ambas madrugadas he terminado hablando y escuchando a mi colega Antonio J. Becerring.
Uno de los muchos temas tratados fueron las malas experiencias en lectura de lengua escrita que he tenido últimamente. Fue entonces cuando de labios de Ajota salió el nombre de Jaime Gonzalo, autor de la obra "The Stooges. Combustión espontánea. Un instante de Eternidad y Poder (1963-2007)".
Jaime Gonzalo, del que Ajota se declara seguidor incondicional, es conocido por ser co-fundador de la prestigiosa revista Ruta 66 además de haberse codeado con buena parte de la vieja guardia roquera de este país. Participó en sendas biografías de Sonic Youth y Punk Book, y confeccionó las de la Banda Trapera del Río y la de The Stooges (la que nos ocupa). En la actualidad, además seguir en la co-dirección de Ruta 66, colabora eventualmente con el diario El Mundo.
La cuestión que nos atañe es que Ajota es propietario de uno de los números de la 'Combustión espontánea', y me lo ha cedido en calidad de préstamo hasta nueva orden. Como sé que él es un tipo de fiar (y como además me apetece, qué cojones) voy a apostar de manera contundente por el experimento. En los días venideros voy a contar por aquí todo aquello que me sugiera la lectura del ejemplar al ritmo que ésta se produzca. No tengo muy claro el destino ni la periodicidad que le otorgaré a esta causa, prefiero dejar los frentes abiertos a lo que la obra por sí misma evoque sobre mí.
En cualquier caso, gracias a Antonio por lo que espero sea una enriquecedora experiencia.
Uno de los muchos temas tratados fueron las malas experiencias en lectura de lengua escrita que he tenido últimamente. Fue entonces cuando de labios de Ajota salió el nombre de Jaime Gonzalo, autor de la obra "The Stooges. Combustión espontánea. Un instante de Eternidad y Poder (1963-2007)".
Jaime Gonzalo, del que Ajota se declara seguidor incondicional, es conocido por ser co-fundador de la prestigiosa revista Ruta 66 además de haberse codeado con buena parte de la vieja guardia roquera de este país. Participó en sendas biografías de Sonic Youth y Punk Book, y confeccionó las de la Banda Trapera del Río y la de The Stooges (la que nos ocupa). En la actualidad, además seguir en la co-dirección de Ruta 66, colabora eventualmente con el diario El Mundo.
La cuestión que nos atañe es que Ajota es propietario de uno de los números de la 'Combustión espontánea', y me lo ha cedido en calidad de préstamo hasta nueva orden. Como sé que él es un tipo de fiar (y como además me apetece, qué cojones) voy a apostar de manera contundente por el experimento. En los días venideros voy a contar por aquí todo aquello que me sugiera la lectura del ejemplar al ritmo que ésta se produzca. No tengo muy claro el destino ni la periodicidad que le otorgaré a esta causa, prefiero dejar los frentes abiertos a lo que la obra por sí misma evoque sobre mí.
En cualquier caso, gracias a Antonio por lo que espero sea una enriquecedora experiencia.


3 comentarios:
Pues va a haber que probar ya el Metal, casi siempre me llevan al Rincón Latino. Te sigo leyendo cuando vayas aportando las primeras impresiones del libro. Un saludo.
Kike Ruiz
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kikeruiz.wordpress.com
Gracias Kike, me alegra tu presencia por aquí y me gustará saber tu opinión, ya sabes.
Un saludo.
Pues sí!
Te seguiré, quiero ver qué te parece.
A veces uno busca lecturas, se guía por recomendaciones, préstamos, y hay rachas en que nada te cuadra. Yo últimamente busco lo que quiero leer, sobre temas que me gustan y jugármela lo mínimo (terminé hace dos días "Honrarás a tu padre" de Gay Talese, no sé si te comenté...sobre la Familia Bonnano).
Recuerdo las febriles y beodas conversaciones (monólogos mas bien..) a las que te sometí, y he de decir que acerté.
Conociéndote y sabiendo de tus gustos, con Jaime Gonzalo no hay lugar al error. Como periodista musical no tiene parangón, pero es que además su literatura es magnífica, como él mismo, también culta, divertida, ácida, pesimista y despojada de fanatismo romántico.
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