
¿Qué es un sentimiento? Quizá la cosa más inexplicable e irracional que el ser humano lleva consigo. Los sentimientos. No son una nube. No son madera de ébano. No son una bombilla halógena. No son un microorganismo. No están en ninguna parte. Guían nuestros actos. Son imprevisibles. Son caprichosos. Nunca sabes cuando van a aparecer o cuando desaparecerán. Se pueden provocar, pero no siempre funciona. ¿Por qué algo que a mí puede resultarme repulsivo, asqueroso, sin sentido e idiota para un prójimo puede resultar el argumento central de su vida? Todo el mundo sabe lo que es un sentimiento, mas poca gente se atreve a definirlos con precisión microscópica. A veces tememos alcanzar ciertos sentimientos, otras veces nos drogaríamos en el servicio de un after con tal de sentirlos. Te pueden hacer flipar en poco tiempo o aburrirte durante horas. Pueden hacerte llorar, reír, dormir; pueden hacerte salir a dar un paseo, comprar una bolsa de pipas grefusitas, encerrarte en tu habitación, saltar por todo el piso, patear la almohada un buen rato, fumarte una clase de Información y Comunicación Audiovisual... No puedes esquivarlos.
Y es que no puedes esquivarlos muchacho. ¿Por qué intentarlo tan si quiera? Resulta estúpido. Resulta frustrante. Tengo la teoría *autopersonal de que tus sentimientos te respetarán si tú los respetas a ellos. Digamos que estos entes etéreos tienen una incalculable necesidad de protagonismo. Si no se lo das te joden, al igual que el niño castigado que se enfada y no respira. Los sentimientos tienen la jodida manía de entrar en combustión cuando no le haces ni puto caso. No siempre apetece sacarlos, igual que la basura, pero como queman los jodios. A veces optamos por hacerles frente, se revelan y luego viene la autocompasión. Echarle la culpa a terceros de tu desatención a tus sentimientos es actuar de forma hipócrita, coger el camino más fácil y cobarde ¡No seas cobarde coño! Si están ahí será por algo, y si están por nada apañados vamos, pero qué remedio. Llorar de poco sirve si nadie te ve. Zamparte una tarrina entera de helado de vainilla servirá para que nadie te quiera ver. Se John Wayne en lugar de Peter Pan, que estás muy crecidito para tanta bobería. Avisado quedas baby.
No es que hoy haya amanecido sentimental, me hubiera abalanzado igual sobre los tipos de interés, pero cosas de esta vida, que cual lag unos días te pone aquí y otros más allá (recuerdos para el chico que hace un año cantaba lo de Mr. Robinson). Se podría decir más bien que estaba aquí intentando esquivar al sentimiento sueño, vamos, que me he puesto gallito un rato, pero ya empieza a quemar el cabrón. La pérdida de información, que provoca reiterativos ciclos de estrechez melódica y nos pasea una y otra vez por los mismos valles distorsionados.
¡¡Piensas que me entiendes y no sabes nada sobre mí!!

1 comentario:
El paradigma del camino para tergiversar sentimientos, ya sea para su cambio, acentuación o desaparición tiene nombre y apellido, y no es otro que Jack Daniel´s. Nuestro compañero fiel, ese que no nos abandona y que hace del refranero popular una realidad.,..y es que "no hay mujeres feas sino cubatas de menos".
Publicar un comentario