
TWIN OAKS, es el grabado que Lana Turner porta sobre el hombro derecho de su uniforme, muy comprensible por otra parte al tratarse del nombre que Cora eligió para su Lunch Breakfast Dinner de Los Ángeles en 1946. Añadiré de paso lo tan equilibrada-idiotamente afortunado que me parece Frank Cambell, el cual tuvo a la mujer que mejor ha empuñado un arma, y la perdió de una forma tan fatal… y tan vil… y tan estúpida. ¡Frank, estúpido!
Son casi las cinco de la mañana, no paro de toser y la Excel reposa sobre el sillón, disfrutando de sus últimos momentos de solterío justo un día antes de que se rompa el paréntesis de su proyecto central. Está contenta, pero a la vez homenajea en esta noche todos esos momentos de unidad y ausentismo personal. Está nerviosa, como la noche antes de hacer un viaje sin billete de vuelta. Está algo cansada, pues es tarde y la noche, a pesar del calor, es agradable.
Y yo, tercer vértice de este triángulo. Yo, entre el regocijo del pasado y el ansia de tiempos venideros. No soy más que otro tipo con algo de sueño entrado en altas horas de la madrugada, que tomará un vaso de agua y dormirá tranquilo, en paz con el mundo que le rodea. Gracias Lana, gracias nena.

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