miércoles, 20 de febrero de 2008

Finas capas, casi intangibles


No soy perfecto. No es algo que acabe de descubrir. Tampoco es algo que me haya supuesto un problema nunca, hasta ahora. Ahora me siento imperfecto, y me jode serlo, me jode tremendamente. Y vuelvo a repetir, no por mí, reconocerlo jamás fue un problema. Pero ahora es distinto, porque siento que mis errores destrozan el cristal que me envuelve. Ahora sufro el reflejo de cada error, cada sonido sin mesura, cada idea que brota de mi mente y desgasta la aureola cristalina; nada puede compensar el hecho de que cada vez sea más frágil, que pueda desmejorarla e impedir que brille cuando le apetezca. Efecto de la gravedad, los cristales rotos caen sobre mí, y siento cómo cortan mi piel. Su proximidad me hacen tan suyo que sin él pierdo la razón de ser.

No se qué puedo hacer para remediarlo, solo aguantar, y esperar no seguir partiendo el cristal; jamás me lo perdonaría.

(05:03)

Hay días que sientes que has hecho todo lo que se puede hacer en un día, y que aún así te sobran los minutos. No es aburrimiento de lo que hablo, es algo que va más allá. Hablo de haberse topado con los fléxibles límites que cada uno se establece, abiertos en su mayor apertura. Siento mimetismo a cada paso que doy, como si mi trabajo fuese ser guía de mi propia vida, y estuviese condenado a explicar de qué trata una y otra vez.

No es cabreo lo que siento, pero tampoco me siento bien, y no encuentro motivos para no estarlo. Puede que la capa que separe el estar bien del estar mal sea tan fina y esté tan difusa que sea imprevisible traspasarla. Quizá, simplemente, este día haya durado demasiado. Es probable que sea algo fisiológico, un trastorno natural de la condición humana, que te enfrenta en solitario a momentos que el resto no llega siquiera a plantearse. No es soledad, pero tampoco es compañía.

Quizá debiera dormir.

Supongo que no era necesario haber llegado hasta aquí, que no hay que dar pie al agotamiento de las ideas, sea cual sea la proyección que quiera dárseles. Espero que esta prórroga no sea tenida en cuenta: A fin de cuentas, nunca debió ser jugada.

2 comentarios:

EL CONCERTINO dijo...

Qué pasa figura ¿? Me ha molado especialmente tu texto,...no estoy seguro de conocer la sensación de la que hablas, pero es cierto que hay momentos en los que uno no está bien, tampoco está mal, sino que simplemente está, y no conoces la cusa de tal estado. Yo hace tiempo que dejé de buscar los por qués a tales situaciones. Creo que todo es absurdo, y combato estos estados fisiológicos, que al fin y al cabo son pura química, con humor. La vida es absurda en muchas ocasiones, y abusar de la gilipollez es un mecanismo de evasión que a mí me va de lujo. Siempre llego a la misma conclusión: la trascendencia me toca los cojones hasta puntos insostenibles. Será que mi sistema de prioridades está muy alejado del de la mayoría de la peña.

Por cierto colega, se me han saltao las lágrimas viendo a Andrés Montes y Antoni Daimiel jajaja. Aquellos si eran All Stars Games,..vaya putos quintetos,...Scoooootie!!! ¿Dónde están ahora los charles barckleys, los michales jordans...y los olayuwones,...¿?¿¿?? La NBA ya no es lo que era, y seguramente no lo será jamás.

Los memphis son penosos. A ver si la bomba tiene suerte y le dan un contrato medio bueno, porque vaya mierda lo que le pagan.,..

Me tienes en ascuas con el enano uniceja.

EL CONCERTINO dijo...

Más razón que un santo tienes. La desaparición paulatina del talento, el dominio del físico en el juego, y la falta de disciplina están llevando a la NBA a ser un puto circo con cada vez menos nivel baloncestístico. Quedan pocas leyendas: Kobe, Nash, Kidd, y O´Neal acabado.

No sólo eso. Lo peor de todo es que el baloncesto europeo es más efectivo que el americano: España es campeona del mundo ! jaja.

En la NBA ya no quedan tipos que utilizando sólo el 1x1, el 2x2 y el 3x3 sean capaces de ganar a una selección europea de nivel que tenga 2 meses de táctica defensiva y sistemas de juego ofensivos entre pecho y espalda. No me canso de recordar a Lebron James chocando una y otra vez en plan becerro contra las defensas europeas en el mundial; haciendo unos putos tiros en plan catapulta infernal que vaya tela.

Alguien me decía el otro día que Lebron James era el mejor de la NBA. Como ése sea el mejor,...como será el peor.

Un saludo máquina !