viernes, 29 de enero de 2010

Mariposas de gominola

Desde ayer vengo atravesando una crisis importante, incubada a caballo entre una turbia temporada de exámenes y un profesor odiosamente bueno. Como sabéis no me lo suelo permitir, pero qué diablos, en estas fechas el cuerpo agradece que se le de un poco de gusto. De antemano advierto que hoy las lisonjas brillarán por su ausencia.

Me gustaría comenzar hablando de las pensiones, ya que casualmente hoy mismo terminan de abonarse las del mes de enero. Con el cierre del 2009, el Gobierno se jactó de una subida general al alza de un 1% en la pensiones. Y no crean que de una forma baladí. Todos los pensionistas españoles, sin ir más lejos, recibieron en sus residencias una carta dirigida desde el Ministerio de Trabajo e Inmigración en la que se les felicitaba por la inminente subida de su pensión en 2010. Si bien es cierto que la cuantía bruta de las pensiones ha subido, se ha visto neutralizada por la subida del 1’5% que el Gobierno ha ejecutado sobre el IRPF. Dicho de otra manera, los pensionistas han visto reducida la cuantía cobrada por sus pensiones, que es a fin de cuentas con lo que uno compra el pan. Así, el Gobierno se preocupa encarecidamente de informar a título personal al pensionista de que en 2010 va a cobrar más, pero cuando este recibe el ingreso descubre que ha ocurrido meridianamente lo contrario. Entiéndase lo que quiero decir, no es tanto una cuestión de si la medida es acertada o desacertada, lo cual nos extrapolaría a un debate de política económica cuando yo simplemente remarco un detalle de ética política, o más bien de falta de ella. Esto es, dicho de otro modo, señalar el engaño flagrante, la hipocresía y la crisis de valores. Nos toman por idiotas. ¿A cuento de qué el Ministerio envía una carta a miles de pensionistas felicitándolos por la subida de su pensión? A cuento de una propaganda burda y falaz de unas siglas políticas, costeada eso sí, del bolsillo de los españoles.


Y es que últimamente los políticos están muy comprometidos con que el ciudadano se mentalice del coste de los servicios públicos. Me refiero sin ir más lejos a la Consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, que anunciaba esta semana la facturación al paciente del coste de los servicios médicos públicos. Según manifestaba la Consejera, el ciudadano tiene que estar concienciado del coste que supone a las arcas públicas el servicio. No podría estar más de acuerdo, aplaudo la medida por parecerme absolutamente acertada. Corta, pero acertada. Porque es cierto que el ciudadano tiene que ser consecuente con el coste de las inversiones públicas que se financian con el dinero de todos. Así bien propongo extender la medida al resto de inversiones, empezando por ejemplo por las dietas y demás gastos de la clase política con detalle tapado. ¿Acaso no es lícito que el ciudadano sea consciente de en qué se gastan nuestros políticos un dinero que supuestamente conlleva un uso éticamente correcto? ¿Es esta una cuestión de quién es el beneficiario del gasto para airear las cifras o cerrarlas a cal y canto? No me cabe duda de que sí.







Mi indignación, lamentablemente, no acaba aquí. Está ahora sobre la palestra el tema del Cementerio Nuclear. Bueno, o como prefiere el Foro Nuclear, el Almacén Temporal Centralizado. Sí, porque al parecer no es un Cementerio, se trata de algo temporal, y cito textualmente: el Gobierno prevé que la vida del ATC sea de 60 años, si bien estará pensado para poder ser ampliado en caso de que así se precise. Pregunto, ¿quién va a venir después de 60 años a desenterrar mierda radiactiva del pleistoceno? También propone dejar de llamarlos Residuos Radiactivos para llamarlo Combustible Gastado. Yo propongo llamarlo Mariposas de Gominola. Según dicen la expresión 'residuo radioactivo' no es "correcto" para referirse a 'combustible gastado' de las centrales nucleares, porque no debe ser considerado como un desecho o un pasivo, sino como un activo que todavía posee mucha energía. Sí, probablemente los vecinos del pueblo puedan usarlo para el alumbrado de navidad. Por su parte Zapatero dice que el "almacén es necesario", y también que es "seguro". Yo propongo entonces que cada diputado se coja un bidoncito de Combustible Gastado y lo guarde en el trastero de su casa, así si un día se les acaba la leche podrán echarle crispis y dárselo de desayuno a sus hijos. Al parecer la catalogación segura del futuro Cementerio Nuclear en España se basa en que el de Borssele es quizás el lugar más seguro de Holanda. Claro que esto lo dice Hans Code, director de COVRA, la empresa estatal que se encarga de gestionar los residuos radiactivos que se producen en Holanda, y por extensión, el tío que más tajada saca del basurero radiactivo en cuestión. ¿Qué otra cosa puede decir este individuo? Yo por mi parte creo que no estaría de más darle algo de coba al detalle sin importancia de que El ATC español albergará 10 veces más residuos nucleares que el holandés. Y es que por algo será que al maldito Cementerio Nuclear no lo quiere ni el ministro que lo parió.


Siento haberos estropeado el fin de semana de esta manera tan funesta. Tan sólo os lanzo una pregunta más, ¿qué pasó al final con aquello de la Gripe A?

No hay comentarios: