jueves, 7 de enero de 2010

Tres relojes


En mi casa tenemos tres relojes. Ninguno de los tres funciona. No sé si van con pilas o con otro sistema. Lo cierto es que desde que tengo uso de razón ninguno de los tres ha puesto interés en mover su minutero.

Los tres relojes están en la misma pared y me gusta que sea así. Con un simple vistazo puedo asegurarme de que las horas siguen sin haber avanzado un solo segundo. Diferentes entre sí, siempre igual de diferentes. Depués me siento frente a ellos y dejo volar la imaginación. Lo primero que suelo hacer es averiguar a qué parte del mundo pertenece la hora de cada reloj en ese momento. Nunca compruebo después si he acertado o errado. Una vez tengo los tres lugares, pienso en un niño para el primer reloj, un adulto para el segundo, y un anciano para el tercero. Más tarde los describo muy detalladamente, cada fragmento de imagen formada en mi cabeza, como si del mejor documental de la historia se tratase. Es este un ejercicio para la mente: alojar en ella a personas de todas las edades y partes del mundo hace que se estire, que se dé de sí, hasta que un día sin darte cuenta se abra por completo y para siempre.

Luego vuelvo en mí por un instante y me doy cuenta de todo aquello que puedo mejorar en mi vida y todo aquello por lo que puedo dar gracias. La experiencia me dice que mis errores y mi fortuna están equiparados en un gran número de ambos. Es asombroso que, mirándome al espejo, no me haya convertido en un imbécil absoluto.

En mi casa tenemos tres relojes. Ninguno de los tres funciona. No sé si van con pilas o con otro sistema, y a decir verdad, no tengo intención de comprobarlo.

1 comentario:

EL CONCERTINO dijo...

Marchas mejor que un reloj...es un dicho que siempre me dejó un poco atóñito. Un reloj, para marchar bien, no tiene por qué llevar la hora cabal. Apuesto a que tus tres relojes marchan mejor un chulo con sus putas en un chiringuito de Marbella. Yo tb pensé en la canción de los enemigos mientras ojeaba las tragicómicas declaraciones de Gilbert jajaja.