jueves, 6 de mayo de 2010

Piénselo antes de pulsar


La foto de hoy viene a representar la imagen que ofrecía el portero automático de mi piso sobre las 10 de la mañana del día de hoy. Aproximadamente sobre esa hora un infeliz ha pasado por delante del porterillo y, sin pensárselo dos veces, ha puesto su dedo sobre el pulsador del segundo izquierda en reiteradas ocasiones. Más concretamente hasta seis veces ha repetido el gesto, habilitando un prudente espacio de varios segundos entre cada uno de ellos en el que esperaba obtener una respuesta. Teniendo en cuenta que ese pulsador acciona una especie de timbrecillo en el interior de mi vivienda (porque casualmente yo vivo en el segundo izquierda) y que me encontraba inmerso en un profundo sueño, me he despertado de súbito y cagándome en la puta hostia.

El piso en el que vivo apenas tendrá unos setenta u ochenta metros cuadrados. No hay lugar de la casa en el que pase desapercibido el sonido del timbre, ni tampoco lugar desde el que en el intervalo de tiempo desde el primer timbrazo hasta el segundo no te dé tiempo a llegar al telefonillo. Me parece pues ensañarse con un ciudadano modélico como yo, que se encontraba plácidamente en su camastro intentando quitarse de la cara a base de ciclos de sueño unas ojeras que vienen siendo frecuentes en mí, el pulsar hasta seis veces el timbrecito de los cojones. Porque no parece difícil pensar que, si tras un par de intentos y una breve espera no obtienes respuesta sólo caben dos opciones posibles: o no hay nadie o no te quieren abrir. Pero se ve que la madre del individuo consumía caballo mientras engendraba al mierda en cuestión.

Una vez he estado despierto no me ha quedado otra que irme para la cocina y confeccionarme una de mis especialidades clásicas: el multicolacao fresquito. Y como un multicolacao fresquito te despeja la mente y te aclara las ideas he tomado cartas en el asunto. Segundos después estaba ya enfrascado en la que espero que sea la solución a mis problemas de insomnio. Os la traigo también en imagen.

[transcripción: PIÉNSELO ANTES DE PULSAR
Mire su reloj ¿Todavía no son las 11 de la mañana? Entonces piénselo fríamente antes de pulsar aquí. Si es usted comercial, cartero, o simplemente gilipollas por naturaleza y tenía pensado aproximar su dedo al pulsador, deténgase. Deténgase un instante y reflexione si no sería mejor que, en lugar de pulsar, debiera usted meterse ese mismo dedo por su propio ojete. Si finalmente usted decide pulsar y me despierta yo me veré obligado a salir ahí y arrancarle la puta cabeza de cuajo y... a ninguno de los dos nos gusta un mundo tan violento, ¿no?
Que pase usted un día agradable.]


Que paséis vosotros también un día agradable.

1 comentario:

Mazinger dijo...

jajajajajajajajaja. Me estoy planteando poner un mensaje similar en el mío. Que estoy ya de carteros coemrciales hasta el puto ojete.