jueves, 26 de marzo de 2009

En el rincón donde aletargaba el romántico


Conforme sonaba aquella vieja canción atravesó su mente el recuerdo de un pasado no tan lejano. Se visualizó a sí mismo, poco más joven, encarnado en un ser completamente extraño. Su forma de sentir de aquella época parecía obsoleta, como si hubiera estrenado un nuevo corazón. Descubrió entonces que su personalidad se había transformado, y no tanto por madurez, si no por un entumecimiento visceral. Se sentía acomodado, alejado de la pasión, llevando una vida demasiado feliz como para sentirse vivo. El proceso era simple: se estaba convirtiendo en una persona tan rematadamente pragmática que estaba perdiendo la capacidad de emocionarse.

La vieja canción ordenó su memoria; se vio tan cerca de aquel recuerdo...

sábado, 21 de marzo de 2009

Una decisión de vida o muerte

Estoy malo como una perra. He ido al ambulatorio, y me han recetado una serie de mierdas que espero empiezen pronto a surtir efecto (por el futuro de este blog). En cualquier caso, cuando he ido a hacer efectivas las recetas me he topado con la escena gráfica que encabeza esta entrada.

Yo he sobrevivido a la decisión, pero no todos los tullidos gozan del tiempo necesario. Muchos han muerto elegiendo farmacia.

Finalmente, el capitalismo se ha impuesto a la razón.

sábado, 7 de marzo de 2009

Un misterio lituano


Desde que (hace unos minutos) la vi, supe que esta foto contenía los ingredientes necesarios para llevar a cabo una breve pero intensa reflexión. Así sin más, os lanzo una estrecha batería de cuestiones de entre las infinitas que pueden derivarse del visionado que hoy os ofrezco.

¿Cuál es el por qué de una kinésica facial tan inverosímil? ¿Estará Jasikevičius viendo por primera vez la puntuación de Rudy Fernández en el concurso de mates? ¿Acaso habrá astillado su dedo anular contra la pelvis de su huesuda acompañante? ¿Será que la señora que está delante le oprime la zona genital? ¿Por qué la jovenzuela a la que está amarrado luce una sonrisa digna de una azafata de 'El Precio Justo'? ¿Acabará de operarse la piñata y, aprovechando el careto del afamado baloncestista, quiere rentabilizar la inversión sabiendo que la instantánea lo va a petar en el Google Images? ¿Qué estará señalando el lituano con su mano derecha? ¿Quizás la altura a la que le llegaría Muggsy Bogues? ¿Por qué Jasikevičius está más blanco que el estado de Nevada en diciembre y la jamelga más negra que un conguito disfrazado de rey Baltasar?

¿Para esto te convirtió Aíto en base? Šarūnas, si te viera Zmago Sagadin...

lunes, 2 de marzo de 2009

La raza TOPEXMA


Versión “puff, mira el tochaco que se ha marcado el carapolla este... bah, ya lo leo otro día con más tiempo

¿Sabéis una cosa que me toca los cojones? Los listillos de segundo que se cogen optativas de tercero. ¿De qué vas panoli? Son gente despreciable.

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Muy buenas a todos.

Sí, soy consciente de la secadera mental a la que os tengo acostumbrados últimamente, pido disculpas por ello.

Lo cierto es que, aunque no he dicho nada, desde un tiempo a esta parte mi vida se ha topado con un nudo anímico, casi crónico y supracorporal. Dicho nudo ha hostigado progresivamente mi ser, destruyendo cada iniciativa productiva germinada desde el alma rebelde incandescente que porto. La identidad de la fuente de esta barricada moral, hasta el día de hoy, ha permanecido en el anonimato. Pero ella no contaba con uno de los poderes puros más potentes de la naturaleza: el del dios Sol. Así, el primer rayo de luz de la mañana ha sacudido mi tórax en pos de una lucidez no propia de la persona a la que desde la natividad vengo representando.

Y es que, según este razonamiento, existe una subespecie humana que me trae el mismo aprecio que sestear con un matojo de ortigas en la zona gallumbera. TOPEXMA es el foco del problema. No ellos en sí (que también), sino más bien la creación del término, o al menos saber de su existencia. Reconozco que como nombre es más bien mojónico, pero cumple su cometido, lo que para mí es más que suficiente.

Comencemos la explicación.

En primer lugar hablaré sobre el origen de la nomenclatura. El grupo TOPEXMA es el acrónimo resultante de “Tocadores de Pelotas en Exámenes y Matriculaciones”. Fin del origen de la nomenclatura.

En segundo lugar me gustaría reseñar el hecho de que, a pesar de haber sufrido a los TOPEXMA durante toda mi etapa estudiantil, existe un claro desencadenante del tocamiento huevil, el cual se extiende hasta nuestros días. El evento al que hago referencia no es otro que los exámenes de Selectividad. Supongo que todos los que habeis pasado por esta prueba os topasteis con ellos, aunque en el momento no fueseis conscientes (yo tampoco lo era). Recuerdo que esta gente se caracterizaba por tener un profundo conocimiento de las partes de las que constaba cada examen, su respectiva puntuación, la temática asociada a cada una de las preguntas, una estudiada planificación sobre qué preguntas iban a responder, cómo iban a hacerlo, la puntuación que sacarían en cada una, la nota aproximada de cada examen y su nota media final. Era como si hubiesen hecho la Selectividad dieciocho millones de veces, y acudiesen cada año por el mero arte de dar por culo.

La selectividad pasó, llegando así al periodo preuniversitario. Este tiempo para ellos supone la realización máxima. Tienden a sufrir de ansiedad, muy similar a la que experimentan los agraciados en la lotería desde que saben de su suerte hasta el momento de cobrar el cheque. A partir de entonces sus vidas se tornan en una monóloga necesidad por informarnos de que, gracias al 5'2 de mierda que sacaron en Selectividad, van a poder estudiar en la Universidad de Jaén la “Diplomatura en Bioquímica Avanzada del Elemento Carótido del Pedo de Lobo”.

Quizá en el paraíso en el que una vez Eva y Adán vivieron un amor limpio alejados del pecado original, los TOPEXMA maduran a la tierna edad de 18 años. Pero en el mundo donde los testículos van colgados como método de refrigeración, el ataque a los vagos de conciencia se intensifica. Por ejemplo, en primero de carrera esta gente mata el aburrimiento matriculándose en optativas de tercero. Tócate la bola Manola, y yo sin tener muy claro aún lo que es una “troncal”. Además se regodean en tu fracaso con frases como: “Nah, si Leopoldo Villegas es buena gente, seguro que la final os aprueba”. Maldito perro con sarna, a todos nos resulta sencillo hablar con un notable pegado en el culo.

Tras mucho deliberar preveo que el término TOPEXMA irá progresivamente desvirtuándose hacia un término menos académico, algo más pragmático del estilo “topodemierda”. Topodemierda está bien, me gusta bastante.

¡Por cierto! Vaya extensión desafortunada la de los archivos de texto del OpenOffice (.odt).

domingo, 22 de febrero de 2009

A lo moderno



Vaya look moderno que le he puesto a esta historia, así como el que dice sin decir, dejando caer que... está bien, lo solucionaré cuanto antes.

Un saludo jóvenes.

domingo, 1 de febrero de 2009

Campaña electoral

La enervación ante una escena de enajenación mental transitoria, nos hace reproducir actos exclamatorios como el que reza el siguiente ejemplar.




¡Vote por CALDERÓN!

lunes, 12 de enero de 2009

Amanecer con el negro rapero


¿Qué tal majetes?

Hoy sí que he ido a la facultad. La experiencia ha sido un poco decepcionante. Me explico. Sobre las 10 de la mañana me encontraba yo en las inmediaciones del centro en cuestión, a punto de traspasar el vestíbulo principal. Desconocía entonces que una, en principio, grata sorpresa me esperaba al otro lado. Cantidades ingentes de jóvenes universitarios atiborraban el suelo del edificio, todos al parecer con una sola misión en mente y voluntad férrea de llevarla a cabo. Ilusionadamente he pensado: “Joder, ¡por fin nos hemos puesto las pilas contra la parte basuresca de Bolonia!”. Con esa idea he subido las escaleras, henchido de orgullo por el colectivo universitario al que pertenezco.

Pero una vez en clase, toda esta euforia inicial se ha esfumado en menos tiempo del que puedas gastar en decir “tengo un rabo como un demonio”:
- ¿Has visto la que hay montada abajo? Qué bueno, ¿eh?
- Ya ves tío, cuánto tiempo esperando algo así.
- Puff, este va a ser un día histórico.
- Ya ves, me moría de ganas por ver a ese negro.
- ¿Niga?

En efecto, lo que se escondía tras el tumulto no era una causa revolucionaria, ni tan si quiera una hornada de churros con chocolate cortesía del Bar Mercado, sino la visita de un afroamericano. Perfectamente podría haberse tratado de Obama, pero no. El personaje en cuestión es un actor de Hollywood que saltó a la fama de la mano del rap televisivo más conocido del planeta: Will Smith.

Una vez terminada la jornada lectiva, el caos era ya una realidad palpable. La masa de jóvenes más locos que una puta cabra, como si del ocaso de los días se tratase, se agolpaban en el tramo oscilante entre el guardaespaldas-ropero situado en los aparcamientos de la entrada, hasta la puerta del salón de actos (lugar donde se preestrenaba la película del pimpollo). He de reconocer que no había visto a tanta chavalería compartiendo una misma cara de felicidad desde que en el instituto alargaron los recreos de 15 a 20 minutos.

Yo por el contrario, me he cogido un tema de los Yes y he caminado hacia el metro. No quiero dármelas de alma antisistémica, pero lo que sí es cierto es que teniendo hambre para veinte terneros, no forma parte de mi filosofía partirme la crisma con jóvenes ultrahormonados por verle de lejos los tirabuzones a un tío que, digámoslo claramente, tiene las mismas piezas que el resto de los mortales (aunque cada cual le dé formas distintas). Y ya que estamos, aclaro que tampoco lo hubiese hecho por una zorrita de Hollywood. Quizá por una milagrosa aunque improbable resurrección del último róquer...

En cualquier caso, para mí solo hay un negro rapero de interés, y ese es Jota Calderón. Desde aquí lo reivindico.

Un saludo, brodel.

viernes, 9 de enero de 2009

La blanca mañana de diferente desenlace

Hoy ha nevado en Madrid. A la mayoría de las personas les apasiona la nieve. He de confesar que aunque no la odie, no despierta en mí un especial interés. Considero que la nieve es un elemento agradable a la vista, pero que ofrece una precaria funcionalidad. Qué se le va a hacer, crecí con un tono moreno de piel, y sin lugar a dudas, no hay cosa que más me guste que freír huevos sobre el lóbulo de mi magmática oreja mientras tomo el fresco sobre el "batior", a ser posible en el Agosto de un año cualesquier.

Volviendo al día de hoy, era previsible que a consecuencia de la estampa Osleña, Oslarí, Oslense o como diablos sea el adjetivo que hace referencia a la capital de Noruega, haya pasado de ir a clase. Más concretamente, me he levantado a eso de las 11 de la mañana. Amanecer pasada la mitad de la mañana implicaba dos cosas: La primera que era demasiado tarde para ir a la facultad; la segunda que aún estaba a tiempo de acudir a la fase regional del Yohann&Müller.

Como supongo que no todos tendréis constancia, doy paso a la explicación. Yohann&Müller es el segundo certamen de microrelatos más prestigioso de Europa. Se desarrolla en tres fases: Regional, Nacional y Europea. El evento está organizado por la Gesellschaft Umrißlinie, y esta que acontece es la doceava edición.

Hoy ha tenido lugar la final regional de la Zonenzentrum Spanien (zona centro de España) en Madrid. Desde hace días se venía anunciando una elevada participación de literatos. Todos buscan defender el máximo galardón, el cual será otorgado en la Bibliothek Eingeborener dessen München (Biblioteca Nacional de Munich).

Pero eso será otro cantar.

Como venía diciendo, ahí estaba yo, más descansado que el Jurado en día festivo, plantándole cara a la blanca mañana. A las doce menos once minutos me encontraba frente al Edificio Palacio de la Prensa, escenario escogido para llevar a cabo la selección de los mejores microrelatadores de la zona.

La verdad es que el Edificio Palacio de la Prensa es un lugar con encanto. Fue levantado en 1929, en cuya fecha se erigió como el edificio más alto de la capital, y la segunda más grande de España. Son 14 plantas repartidas sobre sus 60 metros de altura. Tampoco sé mucho más del lugar, simplemente que dentro hay muchas salas.

Una vez en el interior del edificio y la sala correctas, he tomado asiento a la espera de que algún iluminado animase la mañana con una buena dosis de genialidad en dimensiones diminutas. He de admitir que al principio no me encontraba excesivamente a gusto, pues esta tendencia continua de la gente de aquí a la pose ha vuelto a hacer acto de presencia de mano de la nevada. Es curioso, aquí la gente más demodé es la gente que mayor ahínco pone en aparentar lo que no es. Manías personales a parte, la genialidad se hizo de rogar, pero aún así creo que valió la pena. Tras una larga e inútil introducción, un señor de impoluta presencia ha entonado los cinco microrelatos que tendrán la suerte de disputar la final nacional. Por suerte, llevaba el bolígrafo de apuntar la compra en el bolsillo, y un folio doblado (si, el de la compra también), así que he podido anotarlos.

5º PREMIO: “Debí haberme dado cuenta de que no éramos la misma persona. Ahora que fluyes cascada abajo solo puedo decirte que lo siento en lo más profundo de mi corazón.

4º PREMIO: “Esposa mía, acepto a regañadientes que no quieras besarme, pero rayar "cerdo impotente" en el capó de mi Audi lo veo excesivo.

3º PREMIO: “¡Qué lugar tan extraño! Nada de luz y húmedo a la par que confortable. Aprovecharé para echar un cosconcete antes de que me desvelen los jugos gástricos de la ballena...

2º PREMIO: “Os hemos hecho más altos, más fuertes. Os cambiamos el color de pelo y el color de los ojos. Os quitamos y os pusimos pelo. Lo único que no pudimos es haceros más inteligentes. Dadnos tiempo, joder.

1º PREMIO: “Yo ayer tenía pene. Sin lugar a dudas, esta es la resaca más desconcertante que he tenido en mi vida.

Maravilloso. El próximo año me pensaré muy seriamente mi participación.

sábado, 27 de diciembre de 2008

La historia del joven, moreno y normal que ansiaba ser mudo

Él era un chico joven, de aquellos que son considerados morenos de pelo y normales en todo lo demás. Pues bien, él perdió el habla. Meses enteros pasó el joven, moreno y normal sin pronunciar palabra alguna. A pesar de ello, no se reprimió en expresarse: Sonría. Sonreía como nadie lo había hecho jamás. Las gentes del lugar comenzaron a extrañarse. El joven, moreno y normal pasaba los meses callado y sonriendo. Podría decirse que ante todo, era feliz. Muchos fueron los que se acercaron para investigar la extraña costumbre, tan repentina como rotunda. El joven, moreno y normal siempre reaccionaba igual ante los curiosos, y ellos se volvían con la más satisfactoria de las respuestas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Este será el reconocido

La verdad es que no supe muy bien cómo llegar. O eso, o lo supe toda mi vida. Es cierto que alguna indicación difusa creí seguir, pero aún hoy no lo tengo del todo claro. El caso es que lo encontré y, esta vez si, era tal y como yo me esperaba. Todo fluía a un margen de error ínfimo al comparar con lo que había dibujado en mi cabeza. Supongo que no fue el mejor momento de mi vida, pero si uno que recordaré siempre. Me sentí de puta madre.

En cualquier caso, no estaba todo hecho. Había que seguir adelante, pues haberlo encontrado no suponía otra cosa que una innumerable cantidad de posibilidades abiertas ante mi. Estaba cagado, los nervios apenas me dejaban moverme, pero a la vez era cojonudamente emocionante.

Es fácil pensar que habrán intuido de lo que hablo. En efecto, ahora sabeis por qué cuando me cruzo con alguno de vosotros girais la cabeza... ¡oh yeah!