sábado, 27 de febrero de 2010

De decoraciones ejemplares (II)

No todo lo que se escribe por aquí es ficción. Algunas veces tiene una correlación directa con la realidad. Es el caso de la nueva decoración ejemplar de mi piso que hoy os presento. Si leéis con atención descubriréis que la imagen compone en sí misma un canto rebelde contra el orden establecido.

Comenzaré hablando de los tres rejoles. De izquierda a derecha, las 11:23:32, las 6:57:46 y las 4:13:43 (ni que decir tiene que desconozco si AM o PM). Un reloj parado es en sí mismo poético. Eso es así. No voy a volver a intentarlo hoy, pues Papini lo hizo mejor, pero lo que está meridianamente claro es que un reloj parado puede entenderse como una metáfora de la vida. Pues bien, en mi salón tengo colgadas de la pared nada más y nada menos que tres metáforas de la vida como tres panes de Pedroche. Tres personas de diferentes puntos del globo terráqueo podrían agregarme al Tuenti, mandarme simultáneamente un privado preguntándome la hora, mirar mis tres relojes y, dos veces al día, no les mentiría. El culmen multirracial de la poesía metafórica temporal.

Por otro lado tenemos los cuatro marcos de fotografía. No puedo asegurarlo, pero me atrevería a decir que tres de ellos aún enseñan las fotos de muestra que traían cuando los compraron. Y yo me pregunto, ¿para qué sirve una foto de muestra? ¿acaso los fabricantes de marcos no nos creen capaces de colocar nuestras fotografías del lado correcto? Tienen que tener más valor que eso, estoy convencido de ello. Y es que esas pobres fotografías de muestra son siempre menospreciadas. Nadie les hace ni caso. Pongámonos en su pellejo, pensemos en ese mal trago continuo al que se ven enfrentadas, que su belleza nunca sea suficiente como para adornar nuestras paredes. Pues aquí es donde nosotros rompemos con esta injusticia, y por eso aún las conservamos. Queremos que la gente que venga a casa y mire nuestra pared pueda ver como, esas fotografías de muestra, lucen con más orgullo que ninguna.

Mención especial merece la cuarta fotografía (la de la derecha). Si bien no es la imagen de ningún inquilino presente o pasado (espero), su abstracción es cuanto menos peculiar. Algunos dicen que es fea. Yo digo que es diferente. Porque, ¡qué demonios! ¡También hay derecho a ser diferente! ¡Viva la abstracción como forma de vida!

Ahora viene mi declaración de intenciones. A todos los relojes parados, marcos con fotografías de muestra y abstracciones imposibles del mundo: conmigo siempre tendréis un techo, porque mi casa es vuestra casa.

Hasta aquí la decoración ejemplar de hoy. Un homenaje particular a todas las cosas inútiles, materializado en poco más de un metro cuadrado lleno de oportunidades. Muchos pueden pensar que la entrada de hoy no es más que una forma vil de justificar la pasividad y la vagancia. Quien diga eso es un mentiroso de mierda.

No querréis ser unos mentirosos de mierda, ¿verdad?

1 comentario:

VIDAS EJEMPLARES DE ANP dijo...

Cierto.algo ha cambiado en el porcentaje de sexos q sigue a mi banda.lástima que me pille mayor y escéptico....
Oh....pensándolo bien es una cruel ironía....mierda.stop.