sábado, 12 de mayo de 2012

Un regalo con cierta elegancia

Hoy ha vuelto a sonar una de esas canciones que tanto te gustaban. Porque no soy bobo, siempre supe que en el fondo te encantaban, casi tanto como hacerme rabiar y verme defendiendo con argumentos cabezones mis estúpidas ideas e inútiles principios.

Ha vuelto a sonar, y te he vuelto a ver bailando en ella. Te deslizabas por la melodía suavemente, como una piedra que cae al agua y poco a poco se va hundiendo hasta el fondo. Puede que hayan sido esas ondas que se forman, las que al final llegan hasta la orilla, las que sin verte me hacen saber que has estado ahí. Que avanzan sobre la superficie, haciéndose cada vez más grandes hasta chocar con los dedos de mis pies. Y se desvanecen para siempre.

Ha vuelto a sonar esa canción, porque he vuelto a ponerla yo. He vuelto a tirar la piedra, y el agua se ha vuelto a poner en movimiento. He vuelto a recordarte bailando entre sus notas con ese balanceo extraño que tanto me gustaba y que tanto extraño.

Ha vuelto a sonar, una tercera vez. He podido distinguir en ella algunas frases que por mucho que me lo expliquen, sigo pensando que fuiste tú la que las pusiste ahí para mí. Son mías por lo tanto, yo lo sé. Las he visto escritas de tu puño y letra, nadie puede engañarme y mucho menos tú.

Ha vuelto a sonar por cuarta vez. Ahora he sido capaz de verte dormida, pero moviéndote al ritmo de la música. Nerviosa y calmada. Sí. No sé cómo lo hacías, pero tú eras nerviosa y calmada.

Ha vuelto a sonar aunque ya no sé ni el motivo. Habías despertado y he entendido una cosa: el porqué de haberme fijado en ti. Porque guapa, hasta recién levantada tenías ese brillito en los ojos. Sabes de lo que hablo, ese destello que me hacía quedarme embobado hasta que tú me devolvías a la realidad con un beso.

Ha vuelto a sonar ya cuando te marchabas. O cuando salías de la habitación a desordenar toda la casa un poco más. No recuerdo bien el tiempo o los motivos, pero sobre todo me acuerdo de ti. Claro que me acuerdo.

Pensé que un regalo con cierta elegancia podría inundar tu futuro de magia. Y no preguntes por qué.

martes, 10 de abril de 2012

Por el tiempo a lo lesbiano


De pronto el día de hoy se ha teñido de algo especialmente significativo. Al mismo tiempo que trabajo en la configuración de una posible nueva vida, con diferentes escenarios, protagonistas y parámetros de lectura, Love of Lesbian adelanta tres canciones de su próximo disco. Como bien sabe el que me conozca un poco, durante una bonita época me he sentido especialmente ligado al destino de esta banda, hasta el punto de haber sido de las pocas que ha logrado dejar marca en varios pasajes de este anquilosado blog.

Love of Lesbian ha formado parte de mi vida. Fueron amigos y confesores, profetas de deseos y testigos de victorias impensables. Durante un tiempo con ellos el mundo fue mío, nadie podía pararme y el horizonte apuntaba hacia las más altas expectativas. Comencé siendo un simple hombre del mañana para terminar jugando ni más ni menos que con la niña imantada. Así hasta que al final terminé cediendo ante la mirada de la gente que conspira.

El futuro entre Love of Lesbian y yo es verdaderamente incierto. Forman parte de un preciado pasado y eso ya es muy importante. Todos necesitamos recuerdos como este, con los que mirar atrás y sentir que lo que hemos hecho ha tenido sentido. No debemos dejarnos vencer por un presente distinto e incierto, pues hay que aceptar y comprender nuestra naturaleza. Así que es muy posible que nunca más caminemos de la mano, pero que nadie dude que siempre irán conmigo en lo que quiera que yo sea.

En honor a un bonito pasado, ‘El hambre invisible’, ‘Los seres únicos’ y ‘Wio’.






lunes, 19 de marzo de 2012

Negocios ejemplares


A muchos les pasa que, cuando en verano viajan hasta su lugar de vacaciones, les comienza a entrar un buen rollito al ver aparecer el mar en el horizonte. A mí me pasa eso mismo pero con Granada y su Alhambra.

Este fin de semana he tenido la suerte de poder haber estado allí una vez más. Siempre que lo hago me dan ganas de quedarme. Esta vez no me he quedado, pero me he traido una buena idea de negocio por si en el futuro decido asentarme definitivamente a pie de Sierra Nevada.


El establecimiento en cuestión fue visto justo enfrente de la Plaza de Toros, y se trata de un punto de venta especializado en pelucas. Si bien es cierto que una tienda de pelucas no es lo más habitual, pudiendo llegar a sonar ya de por sí jocoso, no es ese detalle el motivo por el que dicho establecimiento aparece hoy en este blog.

El truquito, lo verdaderamente interesante del negocio de las pelucas granainas es su horario de trabajo. Como podéis comprobar en la instantánea que he conseguido la jornada laboral comienza a las 10:00 de la mañana y termina a las 14:00 del mediodía. Lo suficiente para desayunar fuerte sin pegarte el madrugón y estar de vuelta a tiempo para ver Los Simpsons. Las tardes libres, y por supuesto de lunes a viernes, que los sábados no hay nada más que maleantes por la calle.


Carmen del Castillo, me parece perfecto tu planteamiento. Como siga así la cosa pronto tendrás competencia: la mía.

martes, 6 de marzo de 2012

Una estafa de amor


Últimamente me encuentro escudriñando diferentes artículos tecnológicos entre el turbulento mundo de la segunda mano en internet. En mi primera batida general varias de las respuestas, curiosamente la que mejores precios ostentaban, coincidían en usar un mismo sistema de pago: Google Checkout. Yo no conocía dicho método de pago, pero al parecer existe y bien usado es perfectamente fiable.

Como me extrañaba esta curiosa coincidencia entre gangas y método de pago inicié una minuciosa investigación para llegar al fondo de la cuestión: escribí en Google "estafa Google Checkout". Y como cabe imaginar allí salieron infinidad de resultados, tales como este, con los que pude poner punto y final a la investigación.

En aquel momento pude haber dado de lado aquellos correos con malicia, pero me quise asegurar de que realmente eran estafadores los que se escondían detrás de aquellos nombres tan inofensivos como Javier Carlos, Neus Liébana o Cristian Capello. Así que seguí los pasos que me indicaba la web informante. El único paso que alteré fue, evidentemente, el del ingreso del efectivo.

Concretamente tuve un dilatado intercambio de mensajería electrónica con, como yo lo terminé denominando, Don Javier Carlos. Como indicaba en la web consultada, lo primero que estafador busca es hacer el pago por "Google Checkout". Supuestamente tú les das tus datos, ellos inician el proceso y Google (que es un correo falso de ellos mismos) te manda un correo para que intreses el dinero. Así pues, usando una serie de casualidades, intenté forzar el intercambio en mano.


YO
Hola! Estoy interesado en el xxxxxxx de tu anuncio. Si aún tienes interés en hacer la venta nos podemos poner en contacto por la vía que prefieras para cerrar detalles.

Un saludo!


JAVIER CARLOS
Hola,
Tengo 6 moviles en la venta
Vendo minimo 2 movles por 340 euros todo incluido y recibira otro de regalo.
Todos los teléfonos tienen factura y son 100% originales , Nuevos, Libres con 2 anos de garantia .
La venta se hará a través de Google Checkout , lo que significa que se llevará a cabo y asegurar su dinero hasta la recepción del paquete en buenas condiciones.
Si usted está interesado te daré más detalles sobre esta transacción.
Gracias


YO
Estoy interesado, pero preferiría hacer el intercambio en mano. ¿Sería posible?


JAVIER CARLOS
Estoy en Ceuta
La parte financiera de nuestra transacción se va a través de Google Programa de Protección de formalización de compra, y aquí están los pasos:
- Necesito tu nombre completo, dirección de envío y número de teléfono;
- Voy a transmitir esta información a Google departamento de protección de formalización de compra y van a empezar nuestra transacción;
- Google Checkout le envía la factura con los detalles de pago para nuestra operación;
- Después de asegurar el pago, me van a notificar y que se empezarán a distribuir. El envío no le llevará más de 3 días (1 día para preparar el envío y 2 días para el envío en función de su ubicación).
- Después de haber recibido el producto tendrá 7 días más para inspeccionarlo.
- Cuando se termina el período de inspección, contactos de Google Checkout, y si hay algún problema con el producto, se le pagará a usted devolverá el depósito dentro de los 3 días hábiles y el producto será enviado de vuelta a mi costa. Si todo está bien con el producto, que estoy seguro de que será, se devolverá la fianza para mí.
Pido disculpas si parece que estoy empujando en este negocio, pero realmente quiero estar seguro de que todo se aclare antes de cualquier medida. Soy un vendedor serio y prefieren tratar con un comprador serio.
Si está de acuerdo con estos términos, por favor envíeme su nombre completo, dirección de envío y número de teléfono, con el fin de iniciar la transacción!
Gracias


YO
Tengo un amiguete en Ceuta, así que no hay ningún tipo de problema. ¿Cuándo te va bien quedar?


JAVIER CARLOS
Lo siento
Hago negocios solo a traves de Google Checkout
Si está de acuerdo con estos términos, por favor envíeme su nombre completo, dirección de envío y número de teléfono, con el fin de iniciar la transacción!
Gracias


Agotada la posibilidad del intercambio en mano le facilité unos datos falsos para seguir con la guasa.


YO
Ok. Te paso mis datos entonces.
- Nombre: Antonio Prieto Bejarano.
- Dirección: C/ Doctor Fleming, XX 2ºDerecha.
- Código Postal: 14xxx.
- Teléfono: 684693xxx.

Un saludo.


En este punto me llegó el falso correo de Google Checkout. El estafador se veía con el dinero en el bolsillo, así que se puso insistente al ver que el pago no le había llegado.

He de decir que a partir de ahora, tanto el volumen como la calidad del castellano de los correos que me envió a Javier Carlos bajó de manera sospechosa.


JAVIER CARLOS
Has realizado el pago senor?
Muchas gracias


Obsérvese que escribe senor. Donde quieras que estés, amigo Javier Carlos, tu teclado no tiene eñe... ¿Ceuta decías mamonazo?


YO
Sí, ya está hecho.

¿Cuándo recibiré los móviles?


JAVIER CARLOS
Usted vas a recibir el paquete en max 24 - 48 horas despues que envias la copia escaneada a Google Checkout
Has enviado la copia escaneada a ellos?

Muchas gracias


¿Factura? ¡Claro! ¡Qué bonita manera de dilatar mi proceso de desgaste unos días más!


YO
No, a lo mejor eso es lo que falla. Mañana por la mañana escaneo la copia y la envío a Google Checkout.

Un saludo Javier Carlos.


JAVIER CARLOS
Has enviado la copia escaneada a google checkout senor?
Mucha gracias


YO
Sí, esta mañana la he enviado. Debe haber llegado ya.


JAVIER CARLOS
Google Checkout dice que no ha recibido nada
Enviala a mi y yo lo envio a Google Checkout
Muchas gracias


Tras varios días de correos esperando haber recibido mi dinero, y habiendo apurado la baza de la factura escaneada lo máximo posible, tuve en abrir una nueva brecha. ¡Esta vez la emprendería ni más ni menos que contra el gigante Google!


YO
¿Cómo que no ha recibido nada? Pásame su dirección y déjame que yo hable con ellos, se van a enterar de lo que vale un peine...

¿Sabes si aceptan hojas de reclamaciones?


JAVIER CARLOS
Esto es el correo de ellos: Google-Checkout-Program@instruction.com
Habla con ellos
Muchas gracias


YO
Querido Google Checkout.

Esta semana les he realizado un ingreso tal y como estaba establecido en el trato con Don Javier Carlos. Les he enviado también la factura escaneada, pero Don Javier Carlos me ha dicho que no les ha llegado nada. He confiado siempre en ustedes (todas mis búsquedas por internet las hago con ustedes), y siempre he hablado bien de vuestros servicios. Pero ahora que estamos hablando de dinero real no me gustaría que todo se torciese. Así que tienen dos opciones: o bien le entregan el dinero a Don Javier Carlos para que podamos seguir con nuestra transacción, o bien me devuelven mi dinero.

En caso contrario tendré que ponerles una reclamación por estafa, e incluso una denuncia por el juzgado de lo contencioso-administrativo.

Eso es todo.

Muchas gracias.


Obsérvese en este punto que, casualidad o no, Google tampoco tiene eñe en sus teclados, y su castellano es un puto desastre. Mas nunca pierde los buenos modos, eso le engrandece como estafador y persona.


JAVIER CARLOS (como Google Checkout)
Estimado senor Edros Akimia,

No hacemos recibido nada de su parte, por favor envianos la Copia Escaneada a este correo electronico.

Gracias Google Checkout


YO
¿A qué dirección tengo que enviar la copia escaneada?

Por cierto, senores de Google, a ver si cuidamos un poquito la ortografía que a mí me daría vergüenza escribir así de mal. Sois una empresa seria, por los clavos de Cristo...


Hace ya unos días que no recibo contestación alguna ni de Google ni de mi querido amigo Javier Carlos. Ha sido una semana fantástica y me sabe mal que todo haya terminado. Señor estafador, te echo tanto de menos que cada día se me hace un mal guion, una historia escrita que no tiene nada que ver conmigo. Durante este tiempo juntos no sé qué me has robado -dinero no desde luego- pero te pido que me lo devuelvas. Eres el estafador del amor.

La vida apesta. Yo mismo podría decir que hiedo a bonobo sin ti. He sido muy feliz durante todo este tiempo, pero entiendo que haya muchas más personas en el mundo que quieran disfrutar de tu amabilidad. Así que amigo Javier Carlos te pido de todo corazón que allá donde estés, en ese país tan lejano, sigas haciendo tan feliz a la gente como me lo has has hecho sentir a mí.

Te echo de menos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

La de uno contra sí mismo

Hoy se despertó pronto, mucho más temprano que de costumbre. La noche se le había hecho eterna pensando una y otra vez en lo mismo. Era un pequeño dolor dentro de sí, algo alojado en su interior, pegajoso y ardiente. No sabía cómo explicarlo, y peor aún, no sabía cómo hacer que desapareciera. Simplemente estaba ahí todo el tiempo, y no tenía ni la más mínima idea de cuándo se marcharía.

Todas las noches se hacían eternas. Todas las noches eran una ida y venida de preguntas sin responder, de tareas eternamente pendientes a las que no sacaba el valor para afrontar. Parecía valerse por sí misma en apariencia, pero sin saber muy bien por qué necesitaba algo. Algo grande. Necesitaba la urgencia del tiempo que se escapa, la exigencia del futuro que apremia.

Sin embargo se había asentado en una latencia pausada y tranquila. Sin ningún motivo todo pasaba a su alrededor sin que ella interviniese. Era una comodidad incómoda, una seguridad que le provocaba la más intensa de las histerias. Necesitaba romper el bloqueo de alguna manera, un bloqueo que nacía en sí misma, en su asombrosa capacidad por ponerse excusas para dinamitar todas y cada unas de las buenas intenciones. Cada explicación a lo sucedido era una nueva excusa puesta encima de ella, formando sobre sí una montaña tal que su peso la clavaba en el suelo con la fuerza de…

Una fuerza maldita y deleznable, la fuerza de uno contra sí mismo.

domingo, 22 de enero de 2012

Una certeza

Esta mañana ha caído un rayo de sol en mi habitación clavadito clavadito al que calló la mañana en que te vi por primera vez. Como la de hoy, aquella mañana parecía haber florecido de súbito llena de colores por todos lados. Recuerdo el resplandor del encalado blanco de tu casa, y tú asomadita desde el balcón, recién levantada y más guapa que ninguna. Casi me caigo de la bicicleta al verte. Pero tú no te diste cuenta de nada. Yo para ti no existía, y si lo hacía no era más que un chiquillo de los tantos que correteaban bajo tu ventana. Nada que mereciese tu atención.

Ya puestos no he podido evitar acordarme también de cómo me las apañé las dos siguientes semanas para levantarme temprano, antes que nadie, para salir al campo a buscar una flor bonita que dejarte en el balcón. A punto estuve de descalabrarme más de una vez trepando por las enredaderas. Poco me importaba jugarme el tipo por ti, y no tanto por la hazaña de las enredaderas sino por la regañina que mi madre me profería siempre al volver a casa por llegar sucio como una rata.

Pero valió la pena, pues antes de que quisieras darte cuenta ya te había robado el primer beso. Y a partir de entonces centenares de ellos por todos los rincones escondidos esperando que yo los encontrase. Pues yo no era nadie, no debía serlo, pero allí estaba. Cualquiera hubiera mostrado dudas, mas las reglas del juego estaban cambiando. Yo al menos estaba completamente convencido de que nos estábamos inventando el amor, creándolo y moldeándolo de la mismísima nada. Simplemente sabía que aquello era auténtico y que con algo así poco más se podría necesitar.

Ahora, tras un largo periodo de maduración y contraste, no puedo hacer otra cosa que confirmarlo. Puede que fuera un niño ignorantemente atrevido en la mayor parte de las cosas, pero aquella certeza ha sido la más grande que he poseído en todos los días de mi vida. Y seguirá viva mientras el sol siga trayendo a mi habitación rayos como los de aquella florida mañana.

martes, 13 de diciembre de 2011

Combustión espontánea. Día 2. Un arranque de la polla.

Me dispongo a abrir el libro. Como ya me había anticipado Antonio la edición tiene encanto. Se trata de un encuadernado en cantoné, con fondo de color negro y letras en brillantina dorada.

He quedado en poco más de una hora, pero aún así creo que ha llegado el momento de empezar a leer.

En el prefacio el primero en hablar es Robert Matheu. Cuenta de manera escueta parte de su experiencia personal para con Stooges, pero Antonio con el que me ha puesto los dientes largos es con Jaime Gonzalo, y estoy ansioso por que comience su baile.

El siguiente es Oriol Llopis, del que se puede leer ya algo en la contraportada. Como si de un aliado de Ajota se tratase, Oriol cita por primera vez parte de las palabras de Jaime Gonzalo, más concretamente las referentes al primer concierto de los Stooges del que el autor fue presente.

A partir de ahora el que escribe es el mismísimo Jaime Gonzalo.

El arranque es abrupto, y tiene a la polla de Iggy como protagonista. No sé qué tío dice que se la querría chupar. De lo siguiente Antonio ya me había contado algo, y es que al parecer Iggy tenía una herida en el glande. Debido a ello necesitaba ahogar a diario su miembro en agua oxigenada, tarea para la que necesitaba ayuda externa. Jaime Gonzalo cuenta la vez que le tocó, y nunca mejor dicho, echarle una mano al bueno de Iggy. Dudoso privilegio éste.

Seguidamente se cita algo de lo que una vez más Antonio ya me había puesto sobre aviso. Se trata del lema de la gira europea de 1981 acuñado por la banda: whatever you do don’t tell Jim. Hagas lo que hagas que no se entere Jim (James Newell Osterberg Jr., Iggy Pop).

Gonzalo rememora sus primeros acercamientos a la banda. Habla de una España retrasada y de posibilidades reducidas. Dadas las limitadas opciones se unió al Iggy Pop Fan Club parisino con el único fin de estar algo más cerca del universo de la banda. Como era de esperar lo que allí encontró no fue más que una desordenada y desorbitada adoración por Iggy, basada en el fetichismo y la superficialidad. Y así fue hasta que Iggy dejó de parecer una figura de fetiche. Llegados a este punto la superficialidad hizo crisálida, y el capullo club de fans se rompió para siempre dejando de nuevo a Gonzalo libre como una mariposa.

Mi cita es en un cuarto de hora. Mañana terminaré con el prefacio.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Combustión espontánea. Día 1. Presentación.

Este fin de semana he terminado cerrando las noches del viernes y del sábado sumergido en la bruma del Pub Metal. Para el que lo desconozca, éste es uno de los pocos garitos de Pozoblanco que puede hoy día denominarse como tal. Y entre unas cosas y otras ambas madrugadas he terminado hablando y escuchando a mi colega Antonio J. Becerring.

Uno de los muchos temas tratados fueron las malas experiencias en lectura de lengua escrita que he tenido últimamente. Fue entonces cuando de labios de Ajota salió el nombre de Jaime Gonzalo, autor de la obra "The Stooges. Combustión espontánea. Un instante de Eternidad y Poder (1963-2007)".

Jaime Gonzalo, del que Ajota se declara seguidor incondicional, es conocido por ser co-fundador de la prestigiosa revista Ruta 66 además de haberse codeado con buena parte de la vieja guardia roquera de este país. Participó en sendas biografías de Sonic Youth y Punk Book, y confeccionó las de la Banda Trapera del Río y la de The Stooges (la que nos ocupa). En la actualidad, además seguir en la co-dirección de Ruta 66, colabora eventualmente con el diario El Mundo.

La cuestión que nos atañe es que Ajota es propietario de uno de los números de la 'Combustión espontánea', y me lo ha cedido en calidad de préstamo hasta nueva orden. Como sé que él es un tipo de fiar (y como además me apetece, qué cojones) voy a apostar de manera contundente por el experimento. En los días venideros voy a contar por aquí todo aquello que me sugiera la lectura del ejemplar al ritmo que ésta se produzca. No tengo muy claro el destino ni la periodicidad que le otorgaré a esta causa, prefiero dejar los frentes abiertos a lo que la obra por sí misma evoque sobre mí.

En cualquier caso, gracias a Antonio por lo que espero sea una enriquecedora experiencia.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El día en que te sentiste un cualquiera

Buenos días.

¿Qué tal has amanecido hoy buena persona? Intuyo que no demasiado bien. Supongo que te habrá pasado lo de siempre, ¿verdad? Lo de despertar y darte cuenta de que los pensamientos te estaban esperando como las nubes esperaron al sol en esta mañana gris.

No has conseguido tomarte ni un triste café y tu cabeza ya está dando vueltas. Pronto has comenzado a pensar en lo vivo que te habías llegado a sentir, en lo poco que te hacía falta para dibujar una sonrisa. Y en cómo terminaste de completar tu historia con pequeñas mentirijillas que te contabas a ti mismo. Estupideces como “somos demasiado jóvenes para tener las cosas claras” o “no sé qué es, pero niña, no puedo respirar”.

Y has salido a la calle, y te has dado cuenta de que nada de lo que allí reconoces te pertenece aún. Que todo sigue siendo de su propiedad. Que tú sólo deambulas entre la gente como tu vida deambula entre los recuerdos. Y has deambulado un buen rato más en busca de una vida mejor, pero no has logrado quitarte de encima esa absurda sensación de incertidumbre.

Y de pronto has querido darle nombre a esto que te está pasando. Y como cabía esperar no has sido capaz. Y te has sentido frustrado. Y, por qué no decirlo, también algo asustado.

Y el sol te ha abandonado. Y has vuelto a casa con un paso pesado y pegajoso, y has comprobado que poco había allí esperando tu vuelta. Y has parado por un momento y te has sentado a reflexionar, y para tu sorpresa no has conseguido decidir si fue peor el día que te hicieron el daño o el amor. Y, poco antes de irte a dormir, has tomado la primera y única decisión inteligente del día: aparcar tus pensamientos hasta mañana.

Buenas noches.

viernes, 28 de octubre de 2011

Por un segundo de una canción

Por un solo segundo de una sola canción de aquel cedé. Por un simple e insignificante momento, lo cogió y corrió a toda velocidad en dirección a aquel barranco. Cuando estuvo cerca del borde frenó en seco sus pies y, aprovechando el impulso de la carrera, lo lanzó todo lo lejos que sus fuerzas le permitieron. Los rayos de sol rompían sobre la superficie de la circunferencia plateada, delimitando la trayectoria de la prolongada caída del objeto.

Tras haberse asegurado de que había quedado completamente inalcanzable -y casi con toda certeza inutilizable también-, permaneció quieto mirando al suelo. Estaba absolutamente extasiado, como en el primer instante de tranquilidad después de una gran tormenta. Su respiración era muy agitada, y sus puños aún seguían fuertemente cerrados producto de la rabia. Su pecho se hinchaba entre pequeños bramidos, como se hincha el pecho de una bestia herida. Llegado el momento cerró los ojos, se encogió casi por completo y pronunció un estruendoso grito que se pudo oír en todo el valle. Gritó como no lo había hecho nunca antes en su vida. Después respiró con fuerza tres o cuatro veces más, tragó saliva y poco a poco comenzó a relajarse.

Primero abrió los ojos. Luego soltó sus brazos, abrió los puños y se incorporó. Dio media vuelta y entró de nuevo en su coche. Una vez dentro, buscó un nuevo cedé en la guantera y lo introdujo en el reproductor, pero en esta ocasión uno que no tuviera un segundo de una canción que le pudiera recordar a ella.