domingo, 31 de mayo de 2009

Todo bajo control

¿Saben los momentos de complicidad que hay cuando tu cantante favorito dice el nombre de tu ciudad en un concierto o cuando en un programa de televisión el presentador se cae y hace gracia? Vale, pues siento desvelaros el secreto, pero nada de eso es espontáneo. Todo está perfectamente programado y ensayado. Deberíais haberos dado cuenta, que ya sois mayorcitos.

Podréis pensar que lo que digo es una tontería, que no sé de lo que hablo o que soy comunista; os equivocáis. ¿Por qué? Porque yo soy el responsable de que todo eso ocurra. En efecto, es mi trabajo, más concretamente soy 'guionista de momentos de complicidad'. Mi labor se desarrolla siempre de la misma manera: primero pienso, luego escribo y finalmente otros se encargan de ejecutar. Para que os hagáis una idea más entera, trabajamos todas las espontaneidades que podáis imaginar del mundo de la comunicación, la farándula y la alta tecnología: micrófonos abiertos, trabadas de lengua, fallos de realización, caídas en directo, espontáneos que corren en cueros, etc. Mi única misión es la de vender humo, hacer creer a la gente que aquellos a los que adoran son personas normales y corrientes, como tú y como yo. Y qué va eh, son gente tela de sibarita. Les gusta tomar té con Juanolas, y dedican la mayor parte de la tarde a ver cómo crecen sus acciones, vestidos - únicamente - con bata y alpargatas. A lo sumo se ponen un monóculo. Gente muy chunga.

La caída del de UPA Dance del escenario, el “¡pero esto qué es!" de Matías Prat, el beso de Carlos Baute a una chica en pleno escenario, la mandada de huevos de Trillo, el hostiazo de Lopetegui, la pillada de Loncar y Carnicero en los Play-off de 2008, la mosca de la tele; todos esos mitos son inventos míos. Soy creativo.

El último cliente para el que he trabajado ha sido el F.C. Barcelona. ¿Recordáis el “boti, boti, boti, madridista qui no boti” de Piqué? Pues es mío. En realidad, no es una campaña nueva. La idea era asentar la línea que lanzamos en 2005 con el “¡Madrid! ¡cabrón! ¡saluda al campeón!”. Nuestra estrategia era reforzar los valores, pero puliendo un poco la acritud, pues el impacto mediático ya lo logramos con la pasada campaña. Os seré sinceros, en el breafing debía ser Eto'o el que la emprendiese de nuevo, pero Samu nos dijo que el dinero no compensaba la mancha de su imagen, que lo que ganaba con la campaña se le iba en donaciones a la Fundación Talita. A última hora se me ocurrió lo de Messi borracho, y no veas si lo está petando. Genialidad, ¿no creéis?

Me han llamado de McCann Erickson España, me quieren de copy junior, pero no sé, aún no estoy seguro de querer dedicarme profesionalmente al oscuro mundo de la publicidad...


PD: Hola junio.

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